Páginas

Alza tus Ojos


*LA LEY FUE DADA PARA ASEGURAR LA FELICIDAD LA PAZ Y EL BIEN ETERNOS* "Cristo asumió la humanidad a un costo infinito mediante un proceso penoso y misterioso tanto para los ángeles como para los hombres. Ocultando su divinidad y dejando a un lado su gloria, nació como un niño de Belén. En carne humana vivió la Ley de Dios, a fin de condenar el pecado en la carne, y confirmar ante las inteligencias celestiales que la ley fue establecida para proporcionar vida y asegurar la felicidad, la paz y el bien eterno de todos los que obedecen... "
Ver Fuente: https://m.egwwritings.org/es/book/1700.646

La Maravillosa Gracia de Dios


Al alcance de todos, 17 de marzo En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él. Efesios 3:12. https://ift.tt/nmeUgSK Muchos de los que están buscando con sinceridad la santidad de corazón y la pureza de la vida parecen perplejos y desanimados... Las tinieblas y el desánimo a veces vendrán sobre el alma y nos amenazarán con abrumarnos; pero no debemos perder nuestra confianza. Hemos de mantener nuestros ojos fijos en Jesús, ora sintamos o no. Debemos tratar de realizar fielmente todo deber conocido, y entonces descansar con tranquilidad en las promesas de Dios. A veces un profundo sentimiento de nuestra indignidad estremecerá nuestra alma con una conmoción de terror; pero esto no es una evidencia de que Dios ha cambiado hacia nosotros, o nosotros hacia Dios. No debe hacerse ningún esfuerzo para que el alma alcance cierta intensidad de emoción. Podemos hoy no sentir la paz y el gozo que sentimos ayer; pero por la fe debemos asirnos de la mano de Cristo, y confiar en él tan plenamente en las tinieblas como en la luz. Satanás puede susurrar: “Eres un pecador demasiado grande para que Cristo te salve”. Aun cuando reconozcáis que sois verdaderamente pecadores e indignos, debéis hacer frente al tentador con el clamor: “En virtud de la expiación, yo reclamo a Cristo como mi Salvador. No confío en mis propios méritos, sino en la preciosa sangre de Jesús, que me limpia. En esta circunstancia aferro mi alma impotente a Cristo”... No os desaniméis porque vuestro corazón parezca duro. Todo obstáculo, todo adversario interno, solamente aumenta vuestra necesidad de Cristo. El vino para quitar el corazón de piedra y daros un corazón de carne. Mirad a él para recibir gracia especial a fin de vencer vuestras faltas peculiares. Cuando sois asaltados por la tentación, resistid con firmeza las malas insinuaciones... Clamad al querido Salvador por ayuda para sacrificar todo ídolo, y para apartar de vosotros todo pecado acariciado. Que el ojo de la fe vea a Jesús intercediendo ante el trono del Padre, presentando sus manos heridas mientras ruega por vosotros. Creed que el poder os viene por medio de vuestro precioso Salvador.—Edificación del Carácter y Formación de la Personalidad, 117-120.
Ver Fuente: https://m.egwwritings.org/es/book/1763.575#575

Dios nos Cuida


Eterna salvación para sus hijos, 17 de marzo Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Hebreos 7:24-25. https://ift.tt/UvDSC74 Se ha hecho toda provisión para nuestras flaquezas, se nos ofrece todo ánimo para que acudamos a Cristo. Cristo ofreció su cuerpo quebrantado para comprar de nuevo la herencia de Dios, a fin de dar al hombre otra oportunidad. Cristo intercede por la raza perdida mediante su vida inmaculada, su obediencia y su muerte en la cruz del Calvario. Y ahora, no como un mero suplicante intercede por nosotros el Capitán de nuestra salvación, sino como un Conquistador que reclama su victoria. Su ofrenda es completa, y como Intercesor nuestro ejecuta la obra que él mismo se señaló, sosteniendo delante de Dios el incensario que contiene sus méritos inmaculados y las oraciones, las confesiones y las ofrendas de agradecimiento de su pueblo. La ofrenda se hace completamente aceptable, y el perdón cubre toda transgresión. Cristo se entregó a sí mismo para ser nuestro sustituto y nuestra seguridad, y no descuida a nadie. Aquel que no podía ver a los seres humanos expuestos a la ruina eterna sin derramar su alma hasta la muerte en su favor, mirará con misericordia y compasión cada alma que advierte que no puede salvarse por sí misma. El no mirará a ningún suplicante tembloroso sin levantarlo. El que mediante su propia expiación proveyó para el hombre un caudal infinito de poder moral, no dejará de emplear ese poder en nuestro favor. Podemos llevar nuestros pecados y tristezas a sus pies, pues él nos ama... El conformará y modelará nuestro carácter de acuerdo con su propia voluntad. Todas las fuerzas satánicas no tienen poder para vencer a un alma que con fe sencilla se apoya en Cristo. “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”. Isaías 40:29.
Ver Fuente: https://m.egwwritings.org/es/book/1748.605#605

Alza tus Ojos


Podemos vencer como Cristo venció, 17 de marzo Fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Hebreos 4:15. https://ift.tt/wAPNZtL Cristo asumió la humanidad a un costo infinito mediante un proceso penoso y misterioso tanto para los ángeles como para los hombres. Ocultando su divinidad y dejando a un lado su gloria, nació como un niño de Belén. En carne humana vivió la Ley de Dios, a fin de condenar el pecado en la carne, y confirmar ante las inteligencias celestiales que la ley fue establecida para proporcionar vida y asegurar la felicidad, la paz y el bien eterno de todos los que obedecen... Este es el misterio de la piedad, que alguien igual al Padre revistiera su dignidad con humanidad, y colocando a un lado toda la gloria correspondiente a su oficio como Comandante del cielo, descendiera paso a paso en el sendero de la humillación, soportando un oprobio cada vez mayor. Sin pecado ni contaminación, compareció ante el tribunal para ser juzgado, para que su caso fuera investigado y sentenciado por la misma nación a la cual había venido a librar de la esclavitud. Se rechazó y condenó al Señor de la gloria, y aún más, se escupió sobre El. Manifestando desprecio por lo que consideraban ser pretensiones, hubo hombres que le golpearon en el rostro. Estas mismas personas habrán de clamar un día a las rocas y a las montañas que caigan sobre ellos y los oculten de la ira del Cordero. Pilato declaró a Cristo inocente, manifestando que no había encontrado falta en El. Con todo, a fin de agradar a los judíos, ordenó que lo azotaran y entonces lo entregó, lastimado y sangrante, para sufrir la cruel muerte por crucifixión. La Majestad del cielo fue conducida como cordero al matadero, y entre burlas, escarnio y acusaciones ridículas y falsas, fue clavado en la cruz. La multitud, en cuyos corazones el sentimiento de humanidad parecía haber muerto, trató de agravar los crueles sufrimientos del Hijo de Dios mediante injurias. Pero así como una oveja permanece muda delante de sus trasquiladores, de la misma manera El no abrió su boca. Estaba dando su vida por la vida del mundo, para que todo aquel que creyera en El no pereciera... Cristo cargó sobre sí los pecados del mundo entero. Soportó nuestro castigo, la ira de Dios contra la transgresión. Su procesamiento implicó la tremenda tentación de pensar que Dios lo había abandonado. Su alma se sintió torturada por el peso del horror de una gran oscuridad... No podría haber sido tentado en todas las cosas como el hombre es tentado si no hubiera existido la posibilidad de que cayera. Fue un agente libre, puesto a prueba, tal como lo fue Adán y como lo es el hombre. A menos que exista la posibilidad de ceder, la tentación no es tentación. La tentación llega y es resistida aunque el hombre sea poderosamente influenciado para hacer lo malo, y sabiendo que puede hacerlo resiste por la fe, aferrándose firmemente del poder divino.—Manuscrito 29, del 17 de marzo de 1899, “Sacrificado por nosotros”.
Ver Fuente: https://m.egwwritings.org/es/book/1700.646#646

A Fin de Conocerle


Un puente sobre el abismo, 17 de marzo Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6. https://ift.tt/AIGZh9W Cuando Jesús dijo: “yo soy el camino, y la verdad, y la vida”, pronunció una verdad de significado admirable. La transgresión del hombre había separado a la tierra del cielo, y al hombre finito del Dios infinito. Como una isla se separa de un continente, así la tierra fue apartada del cielo y un gran canal quedó entre el hombre y Dios. Jesús salvó ese abismo, e hizo un camino para que el hombre fuera a Dios. El que no tiene luz espiritual, no ve el camino, no tiene esperanza; y los hombres han originado teorías propias acerca del camino de la vida... Pero Jesús es el único nombre dado a los hombres por el que pueden ser salvos. A través del abismo provocado por el pecado vienen las palabras de Jesús: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”. No hay sino un Mediador entre Dios y el hombre... Tan solo Cristo es el camino, la verdad, la vida; y el hombre puede ser justificado solo mediante la imputación de la justicia de Cristo. El hombre es justificado gratuitamente por la gracia de Dios mediante la fe, y no por las obras, para que nadie se gloríe. La salvación es el don de Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor... Después de que el enemigo había hecho pecar a Adán y Eva mediante engaños, quedó cortada la relación entre el cielo y la tierra; y si no hubiera sido por Jesucristo, el camino al cielo nunca más hubiera sido conocido por la raza caída... Cristo es la escalera mística, cuya base descansa sobre la tierra y cuyo peldaño superior llega al trono del Infinito... Cristo dijo: “El que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá y hallará pastos”. Juan 10:9. Alégrese la tierra, regocíjense los habitantes del mundo porque Cristo ha salvado el abismo abierto por el pecado y ha unido a la tierra con el cielo.—The Review and Herald, 11 de noviembre de 1890.
Ver Fuente: https://m.egwwritings.org/es/book/1714.604#604

¡Maranata: El Senor Viene!


Subamos la escalera de Pedro, 17 de marzo Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 2 Pedro 1:5-7. https://ift.tt/m2sKCgd Indicad a los jóvenes la escalera de ocho peldaños de Pedro y no coloquéis sus pies en el peldaño más alto sino en el más bajo, y con cálidos ruegos instadlos a trepar hasta la misma cumbre. Cristo... es la escalera. La base de ella está firmemente asegurada en la tierra por su humanidad; el peldaño más alto alcanza hasta el trono de Dios por su divinidad. La humanidad de Cristo abraza a la humanidad caída en tanto que su divinidad se ase al trono de Dios. Somos salvos cuando ascendemos peldaño tras peldaño en la escalera, mirando a Cristo, ascendiendo paso a paso hasta la altura de Cristo, de modo que él sea hecho para nosotros sabiduría, y justicia, y santificación y redención. Fe, virtud, ciencia, templanza, paciencia, bondad, amor fraternal y caridad, son los peldaños de esta escalera. Todas estas gracias deben manifestarse en el carácter cristiano; y “haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”. 2 Pedro 1:10, 11.33La Educación Cristiana, 105, 106. No debéis pensar que podéis esperar hasta haber perfeccionado una gracia antes de cultivar la siguiente. No; deben desarrollarse juntas... Cada día que viváis podéis perfeccionar los benditos atributos revelados plenamente en el carácter de Cristo; cuando lo hagáis, traeréis luz, amor, paz y alegría a vuestros hogares.34The S.D.A. Bible Commentary 7:943. No os sintáis abrumados por la gran cantidad de trabajo que tenéis que hacer en el espacio de vuestra vida, pues no se requiere de vosotros que lo hagáis todo a la vez. Aplicad toda facultad de vuestro ser a la tarea del día, aprovechad toda preciosa oportunidad, apreciad las ayudas que Dios os da y avanzad paso a paso por la escalera del progreso. Recordad que habéis de vivir sólo un día a la vez, que Dios os ha dado un día, y los registros celestiales mostrarán cómo habéis valorado sus privilegios y oportunidades.35Mensajes para los Jóvenes, 43.
Ver Fuente: https://m.egwwritings.org/es/book/1776.572#572