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No pronuncies palabras de incredulidad

No pronuncies palabras de incredulidad, 23 de abril
“Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la cual ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella”.Números 13:27.{CT 122.1}
Hasta este punto las palabras de ellos fueron pronunciadas con fe, pero veamos qué ocurrió luego. Después de describir la hermosura y la fertilidad de la tierra, todos los espías, menos dos, explicaron ampliamente las dificultades y los peligros que arrostraría Israel si emprendía la conquista de Canaán...{CT 122.2}
La incredulidad arrojó una sombra lóbrega sobre el pueblo. Un lamento de agonía se entremezcló con el confuso murmullo de las voces. Caleb comprendió la situación e hizo cuanto pudo para contrarrestar la influencia maléfica de sus infieles compañeros. No contradijo lo que ya se había dicho; las murallas eran altas, y los cananeos eran fuertes. Pero Dios había prometido la tierra a Israel.{CT 122.3}
“Subamos luego, y tomemos posesión de ella—insistió Caleb—; que más podremos nosotros que ellos”. Pero los diez, interrumpiéndole, pintaron los obstáculos con colores aún más sombríos que antes: “No podremos subir contra aquel pueblo—dijeron—porque es más fuerte que nosotros”. “Todo el pueblo que vimos en medio de ella, son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes: y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos”.{CT 122.4}
Es correcto que los seres humanos se consideren como langostas cuando se comparan con el Señor Dios de Israel. Pero los espías revelaron falta de fe al comparar a los israelitas con el pueblo que habían visto en Canaán. Los hijos de Israel tenían de su lado a los poderes celestiales. Uno que envuelto en la columna de nube los había conducido a través del desierto era el que peleaba por ellos. Todo el pueblo había tenido evidencias de su poder en el Mar Rojo, cuando por su palabra las aguas se dividieron, abriendo una senda ante ellos a través del mar. No obstante, cuando los espías vieron las ciudades amuralladas de la tierra prometida, permitieron que la incredulidad se introdujera en sus corazones y regresaron a la congregación con un informe infiel...{CT 122.5}
Este hecho revela hasta qué punto pueden llegar las personas movidas por la desesperación y la incredulidad. Mis hermanos y hermanas, cuando abriguen pensamientos de incredulidad y desconfianza, recuerden que el silencio es elocuencia. No pronuncien palabras de incredulidad, esas palabras son semillas que se esparcen y llevan su fruto. Entre nosotros se habla mucho y se ora poco. Pensamos y hablamos de las dificultades que existen y nos olvidamos del Señor. Si lo permitimos, el Espíritu de Dos ha de obrar poderosamente en favor de su pueblo. Necesitamos abrir la puerta de nuestro corazón y permitir que Jesús entre en él.—Manuscrito 10, 1903.{CT 122.6}
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Apocalipsis 14:6-12
6 Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
8 Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.
9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,
10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;
11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

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