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La persecución en los días de Cristo y ahora

La persecución en los días de Cristo y ahora, 29 de agosto
“Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán”. Juan 15:20.{CT 250.1}
Leemos en Lucas que Cristo, en la sinagoga de Nazaret al leer del profeta Isaías, se proclamó como el Ungido: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor”...{CT 250.2}
Entonces Satanás les susurró su incredulidad y [quienes estaban en la sinagoga] dijeron: “¿No es éste el Hijo de José?”... Con cuánta rapidez cambió la corriente y se llenaron de locura y saña contra Jesús porque colocó delante de ellos la apostasía espiritual en que vivían. “Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle”. Pero hubo ángeles del cielo que protegieron a Jesús en su misión. Y, pasando por en medio de ellos, se alejó...{CT 250.3}
Herodes y las autoridades malvadas ejecutaron al Justo, pero Cristo nunca mató a nadie y podemos atribuir este espíritu de persecución a su originador, Satanás, porque es evidente que los hombres desean libertad de conciencia. Satanás es un engañador, un mentiroso y un acusador de sus hermanos. Disfruta viendo la miseria humana. Se regocija al ver la angustia y a medida que vemos fieras persecuciones de aquellos que debieron obedecer a Dios según los dictados de su propia conciencia, podemos reconocer que éste es el misterio de la iniquidad... De un modo singular, Cristo hirió la cabeza de la serpiente, pero la profecía es de largo alcance. Y esta declaración se refiere a un conflicto constante hasta el fin del tiempo, entre Cristo y sus seguidores y Satanás, sus ángeles y los agentes humanos en esta tierra.{CT 250.4}
Este conflicto se inició en torno al Hijo de Dios. Él fue afligido, despreciado y rechazado de los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto. La Majestad del cielo debió dejar, vez tras vez, la escena de su labor porque Satanás magulló su talón. Finalmente, la malignidad de Satanás alcanzó su poder extremo cuando inspiró y controló las mentes de los hombres malvados para que lo crucificaran...{CT 250.5}
La enemistad de Satanás, fiera y decidida, se extenderá ahora contra los seguidores de Jesús. Cristo les dijo a sus fieles: “Si a mí me han perseguido; también a vosotros os perseguirán”. No podrá haber enemistad entre los ángeles caídos y los hombres caídos que han participado de las mismas obras y actividades de Satanás... El mal, dondequiera que se manifieste, rechazando la luz y la verdad y apartándose del Dios viviente, siempre se confabulará en contra de la justicia y de la obediencia.—Manuscrito 62, 1886.{CT 250.6}
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El Mensaje de los Tres Ángeles

Apocalipsis 14:6-12
6 Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
8 Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.
9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,
10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;
11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

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