![]() | Aquel día cantó Débora con Barac hijo de Abinoam, diciendo: Por haberse puesto al frente los caudillos de Israel, por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, load a Jehová. Jueces 5:1, 2. |
Los israelitas, habiéndose separado de Dios por la idolatría, fueron cruelmente oprimidos por los enemigos. La propiedad y aun las vidas de la gente estaban en constante peligro. Por ello las aldeas y las viviendas solitarias habían sido abandonadas, y la población se congregaba en las ciudades amuralladas. Los caminos principales estaban vacíos, y la gente iba de un lugar a otro por solitarios caminos secundarios. En los lugares de donde sacaban agua, muchos eran asaltados y aun asesinados, y, para mayor angustia, los israelitas estaban desarmados. Entre cuarenta mil hombres no había una espada ni una lanza. {RP 261.2}
Durante veinte años el pueblo se quejó bajo el yugo de los opresores. Entonces se volvió de su idolatría, y con humillación y arrepentimiento clamó al Señor por liberación. No imploró en vano. Vivía en Israel una mujer ilustre por su piedad, y el Señor la eligió para liberar a Israel. Su nombre era Débora. Se la conocía como profetisa; y, en ausencia de los magistrados corrientes, la gente recurría a ella en busca de consejo y justicia. {RP 261.3}
El Señor le comunicó su propósito de destruir a los enemigos de Israel, y le pidió que enviara a buscar a un hombre llamado Barac, de la tribu de Neftalí, y que le diera a conocer las instrucciones que había recibido. En consecuencia, lo mandó llamar y le indicó que reuniera diez mil hombres, de las tribus de Neftalí y Zabulón, y declarara la guerra a los ejércitos del rey Jabín... {RP 261.4}
Débora celebró el triunfo de Israel en un himno sublime y apasionado. Atribuyó toda la gloria de la liberación a Dios, y pidió a la gente que lo alabara por sus maravillosas obras.—The Signs of the Times, 16 de junio de 1881. {RP 261.5}

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