![]() | Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. Proverbios 4:18. |
El amor de Cristo en el corazón, que revela por medio de la vida su maravilloso poder, es el mayor milagro que puede realizarse ante el mundo caído y contencioso. Tratemos de obrar este milagro, no con nuestro propio poder sino en el nombre del Señor Jesucristo, de quien somos y a quien servimos. Llenémonos de Cristo, y el poder milagroso de su gracia será tan plenamente revelado en la transformación del carácter que el mundo se convencerá de que Dios envió a su Hijo al mundo para que los hombres sean como ángeles en carácter y vida. {DNC 303.2}
Los que verdaderamente creen en Cristo se sientan junto a él en los lugares celestiales. Aceptemos la insignia del cristianismo. No es un distintivo externo, no es usar una cruz o una corona, sino algo que revela la unión del hombre con Dios. Despojémonos “del viejo hombre con sus hechos, y... [revistámonos] del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno”. Colosenses 3:9-10. La belleza de la santidad se revela a medida que los cristianos se unen, fusionándose en el amor de Cristo. {DNC 303.3}
“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca”. Hebreos 10:19-25. {DNC 303.4}
Existe sólo una verdadera religión, sólo un camino al cielo, sólo una luz para iluminar la senda a medida que los peregrinos avanzan de prisa. En tanto prosigamos en el conocimiento del Señor, reconoceremos a cada paso que Cristo es la “Luz del mundo”, que él es “el Camino, la Verdad, y la Vida”; y veremos que la senda por la que nos pide que transitemos es “como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”. Proverbios 4:18... {DNC 303.5}
Cuán bendecido, cuán doblemente bendecido, es el hogar en el cual el padre, la madre y los hijos están consagrados al servicio de Cristo.*Año bíblico: Lucas 3-5. {DNC 303.6}

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