Seguidores

Brillantes rayos de gloria

Brillantes rayos de gloria, 21 de diciembre

Y el resplandor fue como la luz; rayos brillantes salían de su mano; y allí estaba escondida su fortaleza. Habacuc 3:4. FV 363.1
“Mediante el éxito que tuvo al desviar al hombre de la senda de la obediencia, Satanás llegó a ser ‘el dios de este siglo.’ Pasó al usurpador el dominio que antes fuera de Adán. Pero el Hijo de Dios propuso que vendría a esta tierra para pagar la pena del pecado, y así no sólo redimiría al hombre, sino que recuperaría el dominio perdido.”—La Historia de Profetas y Reyes, 502. FV 363.2
“‘Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra han pasado.’ El fuego que consume a los impíos purifica la tierra. Desaparece todo rastro de la maldición. Ningún infierno que arda eternamente recordará a los redimidos las terribles consecuencias del pecado. FV 363.3
“Sólo queda un recuerdo: nuestro Redentor llevará siempre las señales de su crucifixión. En su cabeza herida, en su costado, en sus manos y en sus pies se ven las únicas huellas de la obra cruel efectuada por el pecado. El profeta, al contemplar a Cristo en su gloria, dice: ‘Su resplandor es como la luz, y salen de su mano rayos de luz; y allí mismo está el escondedero de su poder.’ En sus manos y su costado heridos, de donde manó la corriente purpurina que reconcilió al hombre con Dios—allí está la gloria del Salvador, ‘allí mismo está el escondedero de su poder.’ ‘Poderoso para salvar’ por el sacrificio de la redención, era por consiguiente fuerte para ejecutar la justicia para aquellos que despreciaron la misericordia de Dios. Y las marcas de su humillación son su mayor honor; al través de las edades eternas, las llagas del Calvario proclamarán su alabanza y declararán su poder.”—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 732, 733. FV 363.4

Comentarios

Entradas populares

El Mensaje de los Tres Ángeles

Apocalipsis 14:6-12
6 Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
8 Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.
9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,
10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;
11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

VISITAS