Seguidores

La ley de Dios es perfecta


La ley de Dios es perfecta, 2 de febrero

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma. Salmos 19:7 (VM). HHD 41.1
Las leyes que Dios dio antaño a su pueblo eran más sabias, mejores y más humanas que las de las naciones más civilizadas de la tierra. Las leyes de las naciones tienen las características de las debilidades y pasiones del corazón irregenerado, mientras que la ley de Dios lleva el sello divino.—Historia de los Patriarcas y Profetas, 497. HHD 41.2
Dice el salmista: “La ley de Jehová es perfecta”. ¡Cuán maravillosa en su sencillez, en lo fácil de comprender, y en su perfección es la ley de Jehová! Es tan breve que fácilmente se puede aprender de memoria cada precepto de ella, y no obstante tan abarcante que expresa toda la voluntad de Dios y tiene que ver no solamente con los actos externos, sino con los pensamientos y las intenciones, los deseos y las emociones del corazón. Las leyes humanas no pueden hacer esto. Sólo pueden referirse a los actos externos. Un hombre puede ser transgresor, y a pesar de eso, ocultar sus delitos de los ojos humanos; puede ser criminal, ladrón, asesino o adúltero, pero mientras no se lo descubra, la ley no lo puede condenar como culpable... HHD 41.3
La ley de Dios es sencilla y fácil de comprender. Si los hijos de los hombres quisieran obedecer esta ley de la mejor manera posible, obtendrían fortaleza mental y capacidad de discernimiento para comprender aún más los propósitos y los planes de Dios. Y este progreso continuaría no solamente durante la vida actual, sino durante las edades eternas; porque no importa cuánto se avance en el conocimiento de la sabiduría y del poder de Dios, siempre hay una infinidad por delante que recorrer.—The Signs of the Times, 10 de enero de 1911. 

Comentarios

Entradas populares

El Mensaje de los Tres Ángeles

Apocalipsis 14:6-12
6 Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
8 Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.
9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,
10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;
11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

VISITAS