Ir al contenido principal

El Cristo Triunfante


Ninguna tentación pudo inducir al salvador a pecar, 3 de julio https://ift.tt/t81sGlA “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino”. Hebreos 1:8. En el desierto Cristo soportó pruebas que los seres humanos no pueden comprender. Allí Cristo se enfrentó cara a cara con el poder sutil de Satanás, el ángel caído. El enemigo perseguía el mismo propósito con el Salvador que con Adán y Eva en Edén. Comenzó cuestionando la soberanía de Cristo. Si eres el Hijo de Dios, le dijo, dame evidencias de que lo eres... Bien sabía Satanás quién era Cristo, pues cuando el Salvador visitó Gadara, los malos espíritus que afligían a aquellos endemoniados, exclamaron: “¿Qué tienes con nosotros, Jesús hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” A medida que Cristo pasaba por la prueba del segundo Adán, la belleza de su carácter resplandecía a través de su representación humana. Satanás podía entrever a través de su humanidad la gloria y la pureza del santo Ser con quien estuvo asociado en los atrios celestiales. Al contemplar a Cristo, vino a su memoria una semblanza de lo que él había sido entonces. En aquel tiempo gozaba de belleza y santidad. La exaltación propia lo condujo a colocarse por encima de Cristo. Pero fracasó. ¿Podría ahora ejecutar su plan sobre la debilitada humanidad de Cristo? Sabía que si podía inducir a Cristo a ceder en forma mínima en la lealtad que manifestaba a su Padre, llegaría a someter a todo el mundo bajo su poder y podría gobernar como sólo él en su naturaleza espiritual cambiada, podría hacerlo. Pero Satanás estaba tratando de vencer al Señor del cielo y todos los esfuerzos del tentador eran inútiles. Cuando Satanás comprendió que no lograría la victoria, se despertó en él un odio maligno... Entonces Satanás llevó a Cristo hasta el pináculo del templo y lo incitó a arrojarse... De este modo, intentó que cometiera un pecado de presunción. Le recordó el ministerio de los ángeles. Pero ninguna tentación lograría que el Salvador aceptara el desafío del enemigo... El adversario parecía tener el poder de llevar a Cristo donde le placiera, pues luego lo condujo hasta lo alto de un monte y allí desplegó ante él la gloria de todos los reinos del mundo... Entonces la divinidad fulguró a través de la humanidad y los ángeles caídos contemplaron al Jesús glorificado, decir: “Vete, Satanás...” Como Comandante de las huestes celestiales, Cristo estaba acostumbrado a ser objeto de la asistencia angélica. Y en cualquier instante de su vida terrenal pudo solicitar al Padre la presencia de doce legiones de emisarios celestiales. Pero ninguna lisonja ni ninguna tentación lo habrían de conducir a reclamar sus prerrogativas divinas, ni lo apartarían de la senda que Dios le había trazado.—Carta 7, 1900.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA ADORACIÓN VERDADERA Y LA FALSA ADORACIÓN

Por: Miguel Cabán, pastor jubilado de la Asociación del Oeste de Puerto Rico   La gran mayoría de los lectores de este tratado ha escuchado acerca de la Iglesia Celebración que surgió a fines de los 80. Los defensores de celebración sostienen que hay que alcanzar a los jóvenes de la nueva generación con  música  moderna como Rock, Pop, ect, etc. ¿Saben ustedes como le llaman actualmente a esas iglesias de celebración? Iglesias culturalmente relevantes (New Song Church o iglesias para jóvenes o Turn Point). Ahora cabe preguntar ¿Debemos de usar la música Rock para poder alcanzar a los jóvenes de la nueva generación?    Un autor dice al respecto: “¿Usamos drogas para alcanzar a los viciados para Cristo? ¿Usamos lenguaje obsceno para alcanzar aquellos que blasfeman? ¿Robamos para nosotros identificarnos con los ladrones? ¿Producimos material pornográfico para presentar a Cristo a los pornográficos? ¿Por qué entonces deberíamos usar una música carnal para conseguir llamar la atención del

Alza tus Ojos

Escoged cada día, 9 de febrero https://ift.tt/WkwH4TG La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples. Salmos 119:130. Cuanto más a menudo se lee el Nuevo Testamento, más instructivo es. Ninguno se cansa de sus palabras hermosas, porque son semejantes a piedras preciosas. Cuanto más profunda sea la investigación que se haga en ellas, tanto más nueva y más espléndida será la luz reflejada por las mismas. Cuanto más estudiemos la Palabra con corazón sencillo y confiado, más comprenderemos la senda por la que debemos andar a fin de alcanzar el Paraíso de Dios. Recibimos vida de Cristo mediante el estudio de su Palabra. “En él estaba la vida”; vida original, no prestada. Es la fuente de vida. Recibimos vida del Salvador, quien la vuelve a tomar. La vida que nos ha sido dada por Dios debiera ser utilizada de la mejor manera, porque como instrumentos humanos estamos formando nuestro propio destino. Necesitamos escoger sabiamente para asociamos con quienes nos capacitarán