Reflejemos a Jesús


La divina ley de amor perfeccionada en nosotros, 28 de febrero https://ift.tt/y6hJjSF Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 1 Juan 4:12. Las condiciones para obtener la vida eterna, bajo la gracia, son exactamente las mismas que existían en Edén: una justicia perfecta, armonía con Dios y completa conformidad con los principios de su ley. La norma de carácter presentada en el Antiguo Testamento es la misma que se presenta en el Nuevo Testamento. No es una medida o norma que no podamos alcanzar. Cada mandato o precepto que Dios da tiene como base la promesa para que podamos llegar a ser semejantes a El, y lo realizará en favor de todos aquellos que no interpongan una voluntad perversa y frustren así su gracia. Dios nos amó con amor indecible, y nuestro amor hacia El aumenta a medida que comprendemos algo de la largura, la anchura, la profundidad y la altura de este amor que excede todo conocimiento. Por la revelación del encanto atractivo de Cristo, por el conocimiento de su amor expresado hacia nosotros cuando aún éramos pecadores, el corazón obstinado se ablanda y se somete, y el pecador se transforma y llega a ser hijo del Cielo. Dios no utiliza medidas coercitivas; el agente que emplea para expulsar el pecado del corazón es el amor. Mediante él, convierte el orgullo en humildad, y la enemistad y la incredulidad, en amor y fe... Nos pide que seamos perfectos como El, es decir, de igual manera. Debemos ser centros de luz y bendición para nuestro reducido círculo así como El lo es para el universo. No poseernos nada por nosotros mismos, pero la luz del amor brilla sobre nosotros y hemos de reflejar su resplandor. Gracias al bien proveniente de Dios, podemos ser perfectos en nuestra esfera, así como El es perfecto en la suya. Dijo Jesús: “Sed perfectos como vuestro Padre... es perfecto”. Si ustedes son hijos de Dios, son participantes de su naturaleza y no pueden menos que asemejarse a El. Todo hijo vive gracias a la vida de su padre. Si son hijos de Dios, engendrados por su Espíritu, viven por la vida de Dios. En Cristo “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” Colosenses 2:9; y la vida de Jesús se manifiesta “en nuestra carne mortal” 2 Corintios 4:11. Esta vida producirá en nosotros el mismo carácter y manifestará las mismas obras que manifestó en El. Así estaremos en armonía con cada precepto de su ley, porque “la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma”. Salmos 19:7. Mediante el amor “la justicia de la ley” se cumplirá “en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. Romanos 8:4.—El Discurso Maestro de Jesucristo, 66-68.

Recibiréis Poder


Crecimiento continuo, 28 de febrero https://ift.tt/pW6fVY1 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. Proverbios 4:18. A un costo infinito se hizo provisión para que podamos alcanzar la perfección del carácter cristiano. Los que han tenido el privilegio de escuchar la verdad, y, gracias al Espíritu Santo recibieron la impresión de aceptar las Escrituras como la voz de Dios, no tienen excusas por ser pigmeos en la vida religiosa. Mediante el ejercicio de las facultades que Dios nos ha dado, diariamente debemos aprender a recibir, sin interrupción, el poder y el fervor espirituales provistos para los verdaderos creyentes. Si deseamos ser plantas crecidas en el huerto del Señor, en verdad necesitamos tener una constante provisión de vida espiritual. Entonces, el desarrollo se producirá en la fe y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. No existen términos medios para desentendernos de nuestra responsabilidad. Con el fin de desarrollar un carácter religioso sólido, debemos mantener nuestro avance rumbo al cielo. La medida que recibamos del Espíritu Santo estará en proporción a la dimensión de nuestros deseos, a la fe ejercida por ellos, y al uso que hagamos de la luz y del conocimiento que se nos dio. El Espíritu Santos será impartido de acuerdo con la capacidad que cada uno desarrolle para recibirlo, y para darlo a conocer a otros. Cristo dijo: “Todo aquel que pide, recibe; y el que busca halla”. Lucas 11:10. El que realmente busca la preciosa gracia de Cristo, estará seguro de no ser defraudado. La promesa la hizo Uno que no nos decepcionará. No es una teoría o una máxima religiosa, sino un hecho, como lo es la ley del gobierno divino. Podemos estar seguros de recibir el Espíritu Santo, si individualmente tratamos de experimentarlo al someter a prueba la Palabra de Dios. El es verdad; su orden es perfecto. “El que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”. Lucas 11:10. La luz y la verdad brillarán de acuerdo con nuestro deseo interior. ¡Oh, que todos seamos hambrientos y sedientos de su justicia, y que podamos ser saciados!—The Review and Herald, 5 de mayo de 1896.

Nuestra Elevada Vocacion


Gozo inefable y glorificado, 28 de febrero https://ift.tt/kltjdrY Al cual, no habiendo visto, le amáis; en el cual creyendo, aunque al presente no le veáis, os alegráis con gozo inefable y glorificado. 1 Pedro 1:8. Cristo ha dicho: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. Juan 7:37. ¿Habéis agotado la fuente?—No; porque es inagotable. No bien sintáis vuestra necesidad, podéis beber, y beber otra vez; la fuente siempre está llena. Y cuando hayáis bebido una vez de esa fuente, no andaréis procurando apagar vuestra sed en las cisternas rotas de este mundo; no andaréis averiguando cómo podéis encontrar más placer, diversión y entretenimientos. No; porque habréis estado bebiendo de las corrientes que alegran la ciudad de Dios. Entonces vuestro gozo será pleno, porque Cristo estará en vosotros, la esperanza de gloria.—The Review and Herald, 15 de marzo de 1892. En él se encuentra un gozo que no es incierto ni insatisfactorio. ... ¿Por qué no ha de presentarse la religión de Cristo como realmente es, llena de atractivo y poder? ¿Por qué no hemos de presentar delante del mundo la hermosura de Cristo? ¿Por qué no mostramos que tenemos un Salvador vivo, uno que puede caminar junto a nosotros en las tinieblas como en la luz, y en quien podemos confiar? ... Hemos visto interponerse nubes entre nosotros y el sol, pero no nos lamentamos y vestimos de saco, por temor de no volver a ver el sol. No manifestamos ansiedad por eso, sino que esperamos, tan gozosamente como podemos, que pasen las nubes y vuelva a brillar el sol. Así también acontece con nuestras pruebas y tentaciones. Pareciera que las nubes nos privan de los brillantes rayos del Sol de Justicia; pero sabemos que el rostro de nuestro Redentor no se ocultará para siempre. El nos está contemplando con amor y tierna compasión. No desechemos nuestra confianza, porque tiene grande remuneración, pero cuando las nubes se acumulen sobre el alma, mantengamos nuestros ojos fijos donde podamos ver el Sol de Justicia, y regocijémonos de que tenemos a un Salvador vivo. Pensemos cuán hermosa fué la luz de que hemos disfrutado, mantengamos la mente fija en Jesús, y la luz volverá a brillar sobre nosotros, y los pensamientos de desánimo se irán. Tendremos gozo en Cristo, e iremos cantando en nuestro recorrido hacia el Monte de Sión.—Ibid.

La Maravillosa Gracia de Dios


Participantes del reino de Cristo, 28 de febrero https://ift.tt/gt9nQx4 Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel. Lucas 22:29, 30. ¡Qué promesa es ésta! Los fieles de Cristo han de compartir con él el reino que ha recibido de su Padre. Es un reino espiritual, en el que los más activos en servir a sus hermanos son los mayores. Los siervos de Cristo, bajo su dirección, administrarán los negocios de su reino. Comerán y beberán en su mesa, es decir, serán admitidos en estrecha comunión con él.—The Review and Herald, 4 de julio de 1907. Los que buscan distinción y gloria mundanas cometen una lamentable equivocación. El que se niega a sí mismo, dándole la preferencia a los demás, será el que se siente más cerca de Cristo en su trono. El que lee el corazón ve el verdadero mérito poseído por sus humildes y sacrificados discípulos, y porque son dignos los ubica en puestos de distinción, aunque no logren percibir su dignidad ni busquen ese honor... Dios no le asigna ningún valor ni a la ostentación ni a la jactancia. Muchos que en esta vida son considerados superiores a los demás, verán un día que Dios evalúa a los hombres de acuerdo con su compasión y abnegación... Los que siguen el ejemplo del que anduvo haciendo bienes, que ayudan y bendicen a sus prójimos, tratando siempre de elevarlos, son infinitamente superiores a la vista de Dios que los egoístas que se exaltan a sí mismos. Dios no acepta a los hombres debido a sus capacidades, sino porque buscan su rostro y desean su ayuda. Dios no ve como el hombre ve. No juzga por las apariencias. Escudriña el corazón y juzga justamente... Acepta a sus humildes y modestos seguidores, y comulga con ellos; porque ve en ellos el más precioso material, que resistirá la tormenta, el calor y la presión. Nuestro propósito al trabajar por el Maestro debiera ser que su nombre sea glorificado en la conversión de los pecadores... Regocijémonos que el Señor no mire a los obreros de su viña por su cultura o por las ventajas educacionales que hayan tenido. Se juzga al árbol por sus frutos. El Señor cooperará con los que colaboren con él.—Ibid.

La Fe por la Cual Vivo


Dios ama a todos los hombres, 28 de febrero https://ift.tt/Yrj7DGb Por esta causa doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo, del cual es nombrada toda la parentela en los cielos y en la tierra. Efesios 3:14, 15. “La percepción del amor de Dios, obra el renunciamiento del egoísmo. Al llamar a Dios nuestro Padre, reconocemos a todos sus hijos como hermanos nuestros. Somos todos parte del gran tejido de la humanidad, todos miembros de una sola familia.”—El Discurso Maestro de Jesucristo, 89. “Dios no reconoce distinción por causa de nacionalidad, raza o casta. Él es el Hacedor de toda la humanidad. Por la creación, todos los hombres pertenecen a una sola familia; y todos constituyen una por la redención. Cristo vino para derribar el muro de separación, para abrir todos los departamentos de los atrios del templo, a fin de que toda alma tuviese libre acceso a Dios. Su amor es tan amplio, tan profundo y completo, que lo compenetra todo. Arrebata de la influencia satánica a aquellos que fueron engañados por sus seducciones, y los coloca al alcance del trono de Dios, al que rodea el arco iris de la promesa. En Cristo no hay judío ni griego, ni esclavo ni hombre libre.”—La Historia de Profetas y Reyes, 274. “Vino para demostrar que su don de misericordia y amor es tan ilimitado como el aire, la luz o las lluvias que refrescan la tierra.”—Obreros Evangélicos, 46. Dios es nuestro Padre y soberano... . Los principios que rigen en el cielo, debieran regir en la tierra; el mismo amor que anima a los ángeles, la misma pureza y santidad que reinan en el cielo, debieran, tanto como fuera posible, reproducirse en la tierra.”—Testimonies for the Church 4:268.

Hijos e Hijas de Dios


No codiciaremos, 28 de febrero https://ift.tt/SLmriIU No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Éxodo 20:17. El último mandamiento condena la codicia. Todo deseo egoísta, toda manifestación de desconformidad, todo acto de astucia, toda complacencia egoísta obra para fortalecer y desarrollar el carácter que destruirá la semejanza de Cristo en el instrumento humano, y cerrará los portales de la ciudad de Dios frente a él.—Carta 15, 1895. Cuando... los ángeles vienen para ministrar a los que serán herederos de salvación, y observan la manifestación del egoísmo, la codicia, la astucia, y ven cómo los tales se benefician a sí mismos, produciendo perjuicio a los demás, se apartan entristecidos... De ninguna otra forma puede ser glorificado mejor el Señor, y la verdad honrada en mayor manera, que cuando los incrédulos ven que la verdad ha producido una obra grande y buena en la vida de los hombres naturalmente codiciosos y mezquinos. Si se pudiera ver que la fe de los tales tiene influencia para modelar su carácter, para transformarlos de tacaños, orgullosos, codiciosos, y amantes del dinero, en hombres amantes del bien, que buscan la oportunidad de usar sus medios para bendecir a los que necesitan bendición, que visitan a la viuda y al huérfano en sus aflicciones, y que se guardan sin mancha de este mundo, eso sería una evidencia de que su religión es genuina... Los que profesan estar velando y esperando la aparición de su Señor, no debieran dañar su profesión de fe haciendo trampas en su trato con sus semejantes, ni tratando de quedarse con el último centavo. Tales frutos no crecen en el árbol cristiano.—Testimonies for the Church 2:236-239.

Exaltad a Jesús


Él suple nuestras necesidades, exaltad a Jesús como el creador, 28 de febrero https://ift.tt/wjaTRfI No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mateo 6:25. Quien nos dio la vida sabe que nos hace falta el alimento para conservarla. El que creó el cuerpo no olvida nuestra necesidad de ropa. El que concedió la dádiva mayor ¿no otorgará también lo necesario para hacerla completa? Jesús dirigió la atención de sus oyentes a las aves que modulaban sus alegres cantos, libres de congojas, porque, si bien “no siembran, ni siegan”, el gran Padre las provee de todo lo necesario. Luego preguntó: “¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” “Sin que él lo note, ni siquiera cae un gorrión, Ni siquiera un alma se humilla sin que lo sepa Jesús: Porque en todas partes está él, Y observa cada lágrima amarga que rueda, Y sabemos que él nunca, nunca, nunca Se olvidará del alma que siempre confía en él”... La ley de Dios es una ley de amor. El nos rodeó de hermosura para enseñarnos que no estamos en la tierra únicamente para mirar por nosotros mismos, para cavar y construir, para trabajar e hilar sino para hacer la vida esplendorosa, alegre y bella por el amor de Cristo. Así como las flores, hemos de alegrar otras vidas con el ministerio del amor. Padres, dejad a vuestros hijos que aprendan de las flores. Llevadlos al jardín, a la huerta, al campo, bajo los árboles frondosos, y enseñadles a leer en la naturaleza el mensaje del amor de Dios. Vinculad su recuerdo con el espectáculo de los pájaros, las flores y los árboles. Inducidlos a considerar en cada cosa agradable y hermosa una expresión del amor que Dios siente por ellos. Hacedles apreciar vuestra religión por su índole agradable. Rija vuestros labios la ley de la bondad. Enseñad a los niños la lección de que mediante el gran amor de Dios su naturaleza puede transformarse y ponerse en armonía con la suya. Enseñadles que él quiere que sus vidas tengan la hermosura y la gracia de las flores. Mientras recogen las flores fragantes, hacedles saber que quien las creó es más bello que ellas. Así los zarcillos de sus corazones se aferrarán a él. El que es “todo... codiciable” llegará a ser para ellos un compañero constante y un amigo íntimo, y sus vidas se transformarán a la imagen de su pureza.—El Discurso Maestro de Jesucristo, 81, 83. Cristo adornaría nuestros caracteres con la riqueza de sus propios atributos. Desearía que nuestras palabras fueran tan fragantes como las flores del campo.—The Review and Herald, 19 de mayo de 1896.

Curso: Cuchara Biológica, Tema: Tema 2


Exaltad a Jesús


La energía creadora de Dios sostiene el universo, exaltad a Jesús como el creador, 22 de febrero https://ift.tt/KCFnoI5 El es quien cubre de nubes los cielos, el que prepara la lluvia para la tierra, el que hace a los montes producir hierba. El da a la bestia su mantenimiento, y a los hijos de los cuervos que claman. Salmos 147:8-9. Aunque la Biblia debe ocupar el primer lugar en la educación de los niños y jóvenes, el libro de la naturaleza le sigue en importancia. Las obras creadas por Dios testifican de su amor y poder. El ha llamado al mundo a la existencia, con todo lo que contiene. Dios ama lo bello; y en el mundo que ha preparado para nosotros, no sólo nos ha dado todo lo necesario para nuestra comodidad, sino que ha llenado los cielos y la tierra de belleza. Vemos su amor y cuidado en los ricos campos del otoño, y su sonrisa en la alegre luz del sol. Su mano ha hecho las rocas como castillos y las sublimes montañas. Los altos árboles crecen a su orden; él ha extendido la verde y aterciopelada alfombra de la tierra, y la ha tachonado de arbustos y flores. ¿Por qué revistió él la tierra y los árboles de verde vivo, en vez de un marrón oscuro y sombrío? ¿No es acaso para que fuesen más agradables a la vista? ¿Y no se llenará nuestro corazón de gratitud al ver las evidencias de su sabiduría y amor en las maravillas de su creación? La misma energía creadora que sacó el mundo a la existencia, sigue manifestándose en el sostenimiento del universo y en la continuación de las operaciones de la naturaleza. La mano de Dios guía los planetas en su marcha ordenada a través de los cielos. No se debe a un poder inherente el que la tierra continúe su movimiento en derredor del sol año tras año, y produzca sus bendiciones. La palabra de Dios controla los elementos. El cubre los cielos de nubes y prepara la lluvia para la tierra. Hace fructíferos los valles, y “hace a los montes producir hierba”. Salmos 147:8. Por su poder florece la vegetación, aparecen las hojas y se abren las flores. Todo el mundo natural está destinado a ser intérprete de las cosas de Dios. Para Adán y Eva en su hogar del Edén, la naturaleza estaba llena del conocimiento de Dios, rebosante de instrucción divina. Para sus oídos atentos, hacía repercutir la voz de la sabiduría. La sabiduría hablaba al ojo y era recibida en el corazón; porque ellos comulgaban con Dios en sus obras creadas. Tan pronto como la santa pareja transgredió la ley del Altísimo, el esplendor del rostro de Dios se apartó de la faz de la naturaleza. Esta ahora está arruinada y mancillada por el pecado. Pero las lecciones objetivas de Dios no se han obliterado; aún ahora, cuando se las estudia e interpreta correctamente, hablan de su Creador.—Consejos para los Maestros Padres y Alumnos acerca de la Educación Cristiana, 177-178. Será especialmente valioso para los niños y los jóvenes nerviosos que hallan agotadoras y difíciles de recordar las lecciones de los libros. Hay salud y felicidad para ellos en el estudio de la naturaleza; y las impresiones hechas no se desvanecerán de su mente, porque quedarán asociadas con objetos que están continuamente delante de sus ojos.—Ibíd. 179.

Dios nos Cuida


Dios cuida de mí, 22 de febrero https://ift.tt/VU2H8Nr No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10. El Señor se mantiene en activa comunicación con cada parte de sus vastos dominios. Se lo representa inclinándose hacia la tierra y sus habitantes. El escucha cada palabra que se pronuncia y oye cada gemido; presta atención a cada oración; observa los movimientos de cada ser... Dios siempre ha velado por su pueblo... Cristo enseñó a sus discípulos que la medida de atención divina concedida a cualquier objeto o ser depende de la jerarquía que le corresponde dentro de la creación de Dios. Les señaló los pájaros, y les dijo que ni siquiera un gorrión cae en tierra sin que el Padre celestial lo advierta. Y si Dios se preocupa por un gorrioncillo, con toda seguridad las almas por las cuales Cristo murió son de inmenso valor para él. El valor del hombre, la estima en que Dios lo tiene, se revela en la cruz del Calvario... La misericordia y el amor de Dios hacia la raza caída no han dejado de multiplicarse, ni han cambiado de dirección. Es cierto que sufriremos chascos y que nos aguardan tribulaciones; pero debemos encomendar todo, sea grande o pequeño, a nuestro Dios. A él no lo aturden la multitud de nuestros sinsabores, ni lo abruma el peso de nuestras cargas. Su protección se extiende a todos los hogares y vela por cada individuo. A él le preocupan todos nuestros negocios y pesares. El anota cada lágrima; se conmueve al advertir nuestras debilidades. Todas las aflicciones y pruebas que nos sobrecogen son permitidas a fin de que obren los divinos propósitos de amor en nuestro beneficio, “para que recibamos su santificación”, y así participemos de la plenitud del gozo que se halla en su presencia.

Conflicto y Valor


No ocultes tu religión, 22 de febrero https://ift.tt/Zah1Ojs Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo. Filipenses 2:15. Abrahán fue honrado por los pueblos circunvecinos como un príncipe poderoso y un caudillo sabio y capaz. No dejó de ejercer su influencia entre sus vecinos. Su vida y su carácter, en contraste con la vida y el carácter de los idólatras, ejercían una influencia notable en favor de la verdadera fe. Su fidelidad hacia Dios fue inquebrantable, en tanto que su afabilidad y benevolencia inspiraban confianza y amistad, y su grandeza sin afectación imponía respeto y honra. No retuvo su religión como un tesoro precioso que debía guardarse celosamente y pertenecer exclusivamente a su poseedor. La verdadera religión no puede considerarse así, pues un espíritu tal sería contrario a los principios del Evangelio. Mientras Cristo more en el corazón, será imposible esconder la luz de su presencia, u oscurecerla. Por el contrario, brillará cada vez más a medida que día tras día las nieblas del egoísmo y del pecado que envuelven el alma sean disipadas por los brillantes rayos del Sol de justicia. Los hijos de Dios son sus representantes en la tierra y él quiere que sean luces en medio de las tinieblas morales de este mundo. Esparcidos por todos los ámbitos de la tierra, en pueblos, ciudades y aldeas, son testigos de Dios, los medios por los cuales él ha de comunicar a un mundo incrédulo el conocimiento de su voluntad y las maravillas de su gracia. Él se propone que todos los que participan de la gran salvación sean sus misioneros. La piedad de los cristianos constituye la norma mediante la cual los infieles juzgan al Evangelio. Las pruebas soportadas pacientemente, las bendiciones recibidas con gratitud, la mansedumbre, la bondad, la misericordia y el amor manifestados habitualmente, son las luces que brillan en el carácter ante el mundo, y ponen de manifiesto el contraste que existe con las tinieblas que proceden del egoísmo del corazón natural. Historia de los Patriarcas y Profetas, 127, 128.

Cada Día con Dios


Donde tú quieras, señor, 22 de febrero https://ift.tt/zHN2gKA No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Filipenses 4:11. Se ha apoderado de mi mente el pensamiento de que si no se producen cambios en mi salud física, no es lo mejor que relacione este hecho con mis dolores ni con mis horas de imsomnio. Así, pues, pasa un día tras otro y mi experiencia sigue igual. Los dolores reumáticos han invadido todo mi cuerpo. No tengo apetito ni me agrada comer, y cuando me siento por un instante, sufro muchos dolores cuando me quiero levantar. Mis miembros no me quieren obedecer, y si los muevo sufro mucho dolor. He pensado mucho acerca de que el Señor no me envió a este país [Australia]. A veces tengo la seguridad de que la voluntad de Dios era que permaneciera en California, en mi propio hogar, y que escribiera en la medida de mis posibilidades acerca de la vida de Cristo. Pero de una cosa estoy segura: la gente de este país necesita ayuda. Y temo que hubiera sido egoísmo de mi parte, o amor a la comodidad, si hubiera rehusado venir a Australia. Durante mi vida he tratado de hacer lo que no estaba de acuerdo con mi inclinación, porque Cristo, nuestro modelo, no vivió para agradarse a sí mismo. Muchas veces he pensado que a un alto costo había conseguido un lugar para retirarme a descansar, donde pudiera escribir acerca de la vida de Cristo. Pero recibí una ferviente invitación de un lugar donde se necesitaba ayuda, y se me solicitó que diera mi testimonio en las iglesias. No me atreví a decir no. Inmediatamente respondí que haría todo lo posible de acuerdo con la fuerza que Dios me diera. Después de cumplir esta tarea en medio de mi debilidad, otros deberes en Battle Creek requirieron mi colaboración, lo que me obligó a trabajar de día y de noche, y a orar mucho en las horas de la noche cuando no podía dormir. Cuando fui a California creía verdaderamente que podría quedarme allí todo el invierno, pero muchos expresaron la opinión de que era el momento de ir a Australia. No me atreví a quedarme, sino que fui, de acuerdo con la opinión y la luz de mis hermanos. Entonces, cuando llegué a Australia, asumí las responsabilidades y trabajé como hasta ahora lo he hecho.—Manuscrito 29, del 22 de febrero de 1892, dario escrito en Melbourne, Australia.

Alza tus Ojos


Cristo vivio una vida de humilde obediencia, 22 de febrero https://ift.tt/7RXAkKM Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Hebreos 5:8, 9. Cristo vino a nuestro mundo y vivió en un hogar de aldeanos. Vistió las mejores ropas que sus padres pudieron proveerle, pero fueron ropas de campesino. Anduvo por ásperos senderos y escaló las pronunciadas laderas de las colinas y montañas. Cuando caminaba por las calles estaba aparentemente solo, porque los ojos humanos no podían contemplar a sus asistentes celestiales. Aprendió el oficio de carpintero, para poder señalar como honorable y ennoblecedora toda labor honesta realizada por los que trabajan con la mira puesta en la gloria de Dios... Cristo, el Señor de toda la tierra, fue un humilde artesano. No fue comprendido, y se lo trató con desdén y desprecio. Pero había recibido su comisión y autoridad del poder más elevado, del Soberano del cielo. Los ángeles fueron sus servidores, porque Cristo estaba ocupado en los negocios de su Padre tanto cuando trabajaba junto al banco de carpintero como cuando realizaba milagros para las multitudes. Pero ocultó el secreto de la vista del mundo. No antepuso títulos elevados a su nombre a fin de que su posición fuera comprendida, sino que vivió la Ley real de Dios. Su obra comenzó al ennoblecer el humilde oficio del artesano que debía esforzarse por lograr su pan cotidiano... Si la vida de Cristo hubiera transcurrido entre los grandes y los ricos, el mundo de los que debían trabajar duramente se habría visto privado de la inspiración que el Señor quería que tuviera. La vida de Cristo fue mansa y humilde. Eligió esa vida a fin de poder ayudar a la familia humana. No se colocó sobre un trono como el Comandante de toda la tierra. Dejó a un lado su manto real, se quitó la corona regia para ser uno de los componentes de la familia humana. No tomó sobre sí la naturaleza de los ángeles. Su obra no fue el oficio sacerdotal de acuerdo con las designaciones de los hombres. Era imposible para éstos comprender su exaltada posición a menos que el Espíritu Santo la hiciera conocer. En nuestro favor revistió su divinidad con humanidad y descendió del trono real. Renunció a su posición de Comandante de las cortes celestiales, y por nosotros se hizo pobre a fin de que por su pobreza fuésemos enriquecidos. De esta manera, ocultó su gloria bajo la apariencia de la humanidad para poder tocar a la humanidad con su poder divino y transformador... El Señor Jesús vino al mundo para vivir la vida que cada ser humano sobre la tierra debería interesarse en vivir: una vida de humilde obediencia. Aquellos a quienes Cristo ha dado un tiempo de prueba para formar caracteres para las mansiones que ha ido a preparar, deben imitar el ejemplo de su vida.—Manuscrito 24, del 22 de febrero de 1898, “La vida de Cristo sobre la tierra”.

A Fin de Conocerle


¿Te has alistado? 22 de febrero https://ift.tt/qyt04OK Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos. Proverbios 23:26. Queridos jóvenes, lo mejor que podéis hacer es alistaros voluntaria y decididamente en el ejército del Señor. Entregaos en las manos de Dios, que vuestra voluntad y vuestros caminos sean guiados por Aquel que es infalible en sabiduría e infinito en bondad. No entregaros a Dios, es robar a Dios lo que le pertenece. El Señor tiene necesidad de vosotros y vosotros necesitáis del Señor. No es seguro que pospongáis el paso decisivo, o demoréis el hacer una entrega completa de vosotros mismos a Dios. Si no os habéis entregado ya a Dios, os ruego que lo hagáis ahora. Sea inscrito vuestro nombre en los registros celestiales entre los escogidos y elegidos de Dios... Del inestimable don de Cristo provienen todas nuestras bendiciones. La vida, la salud, los amigos, la razón, la felicidad, nos pertenecen por los méritos de Cristo. Ojalá jóvenes y adultos comprendieran que todo lo reciben por virtud de la vida y muerte de Cristo, y reconocieran que son la propiedad de Dios... Aun cuando estábamos bajo el dominio de un amo cruel, aun cuando el príncipe de las tinieblas gobernaba nuestro espíritu, el Señor Jesucristo pagó por nosotros el precio del rescate con su propia sangre. Habéis sido comprados por precio, la preciosa sangre de Cristo; sois su propiedad, por lo tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu que son de Dios... Si no fuera por el amor de Cristo que nos es dado voluntariamente, ahora estaríamos en una desesperación impotente, en la medianoche espiritual. Agradeced a Dios cada día porque nos dio a Jesús. ¿No aceptaréis su don? ¿No seréis sus testigos? El tiempo es corto; y os toca trabajar mientras dura el día, viviendo una vida imperecedera, ocultando vuestra vida con Cristo en Dios. De ahí que “cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria”. Colosenses 3:4.—The Youth’s Instructor, 26 de abril de 1894.

¡Maranata: El Senor Viene!


¿Por qué se demora la venida de Jesús? 22 de febrero https://ift.tt/hepRt3i Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto. 1 Corintios 7:29. Los ángeles de Dios, en sus mensajes para los hombres, representan el tiempo como muy corto. Así me ha sido siempre presentado. Es cierto que el tiempo se ha extendido más de lo que esperábamos en los primeros días de este mensaje. Nuestro Salvador no apareció tan pronto como lo esperábamos. Pero, ¿ha fallado la palabra del Señor? ¡Nunca! Debiera recordarse que las promesas y amenazas de Dios son igualmente condicionales. Dios ha confiado a su pueblo una obra que debe efectuarse en la tierra. Había de ser dado el mensaje del tercer ángel, las mentes de los creyentes habían de ser dirigidas al santuario celestial, donde Cristo ha entrado para hacer expiación por su pueblo. La reforma del día de reposo había de ser llevada adelante. Debe ser reparada la brecha en la ley de Dios El mensaje debe ser proclamado con fuerte pregón para que todos los habitantes de la tierra puedan recibir la amonestación. El pueblo de Dios debe purificar su alma mediante la obediencia a la verdad y estar preparado para encontrarse con él sin falta, en su venida. Si después del gran chasco de 1844 los adventistas se hubiesen mantenido firmes en su fe, y unidos en la providencia de Dios que abría el camino, hubieran proseguido recibiendo el mensaje del tercer ángel y proclamándolo al mundo con el poder del Espíritu Santo... el Señor hubiera obrado poderosamente acompañando sus esfuerzos, se habría completado la obra y Cristo habría venido antes de esto para recibir a su pueblo y darle su recompensa. Pero muchos de los creyentes adventistas claudicaron en su fe en el período de duda e incertidumbre que siguió al chasco... Así se estorbó la obra y el mundo fue dejado en tinieblas... Durante cuarenta años, la incredulidad, la murmuración y la rebelión impidieron la entrada del antiguo Israel en la tierra de Canaán. Los mismos pecados han demorado la entrada del moderno Israel en la Canaán celestial. En ninguno de los dos casos faltaron las promesas de Dios. La incredulidad, la mundanalidad, la falta de consagración y las contiendas entre el profeso pueblo de Dios nos han mantenido en este mundo de pecado y tristeza tantos años.32Mensajes Selectos 1:76-78.

Adventech


Comentarios Elena G.W https://ift.tt/i1em3at Mientras Dios deseaba enseñar a los hombres que el don que los reconcilia consigo mismo proviene de él, el gran enemigo de la humanidad procuró representar a Dios como un ser que se deleita en destruirlos. De este modo los sacrificios y los ritos mediante los cuales el cielo quería revelar el amor divino fueron pervertidos. Con sus palabras y sus acciones, durante su ministerio terrenal, el Mesías iba a revelar a la humanidad la gloria de Dios el Padre. Cada acto de su vida, cada palabra que hablara, cada milagro que realizara, iba a dar a conocer a la humanidad caída el amor infinito de Dios. Mediante los patriarcas y los profetas, así como mediante las figuras y los símbolos, Dios hablaba al mundo del advenimiento de quien lo libertaría del pecado (Exaltad a Jesús, p. 20). El fundamento de nuestra esperanza en Cristo es el hecho de que nos reconozcamos a nosotros mismos como pecadores necesitados de restauración y redención. Porque somos pecadores tenemos ánimo para reclamarlo como nuestro Salvador. Por lo tanto, prestemos atención, no sea que tratemos a los que yerran en forma tal que manifieste que no tenemos necesidad de redención. No delatemos, condenemos y destruyamos como si nosotros fuéramos perfectos. La obra de Cristo es reparar, curar, restaurar. Dios es amor en sí mismo, en su misma esencia. Él… no da a Satanás ocasión de triunfo por presentar la peor apariencia o por exponer nuestras debilidades a nuestros enemigos. Cristo vino a poner la salvación al alcance de todos. Los que más yerran, los más pecaminosos, no fueron pasados por alto; sus labores estaban especialmente dedicadas a aquellos que más necesitaban la salvación que él había venido a ofrecer. Cuanto mayores eran sus necesidades de reforma, más profundo era el interés de él, mayor su simpatía, y más fervientes sus labores. Su gran corazón lleno de amor se conmovió hasta sus profundidades en favor de aquellos cuya condición era más desesperada, de aquellos que más necesitaban su gracia transformadora (In Heavenly Places, p. 291; parcialmente en En los lugares celestiales, p. 293 y en La maravillosa gracia de Dios, p. 234). No hay descanso para el cristiano vivo antes de llegar al mundo eterno. El obedecer a los Mandamientos de Dios es hacer lo recto y solo lo recto. Tal es la virilidad cristiana. Pero muchos necesitan aprender frecuentes lecciones de la vida de Cristo, que es el autor y consumador de nuestra fe. “Reducid pues a vuestro pensamiento a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando. Que aun no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado”. Hebreos 12:3, 4. Debemos crecer en la gracia cristiana. Manifestando mansedumbre bajo la provocación y apartándoos de la bajeza terrenal, dais evidencia de que el Salvador mora en vosotros, y cada uno de vuestros pensamientos, palabras y actos atraerá a los hombres a Jesús más bien que a vosotros mismos. Hay mucho trabajo que hacer, y poco tiempo en que hacerlo. Sea, pues, la obra de vuestra vida inspirar en todos el pensamiento de que tienen que trabajar para Cristo. Dondequiera que haya deberes que cumplir que otros no entienden porque no desean ver la obra de su vida, aceptadlos y hacedlos. La norma de la moralidad no es bastante elevada entre el pueblo de Dios (Testimonios para la iglesia, t. 5, pp. 562, 563).

DietaPlana.NET


https://ift.tt/V2sBmPw

Ser Semejante a Jesús


Incluso la naturaleza obedece las leyes divinas, 21 de febrero https://ift.tt/cYt2sOa Y los hombres se maravillaron diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen? Mateo 8:27. El Salvador estaba cansado de sus largas y arduas labores, y al quedar por un momento aliviado de la presión de la multitud, se acostó en las duras tablas del barco de pescadores, y se quedó dormido. Poco después, el tiempo, que había sido tranquilo y placentero, cambió. Las nubes cubrieron misteriosamente el cielo, y una violenta tempestad, tal como la que ocurría frecuentemente por aquellos lados, estalló sobre el lago. El sol se había puesto y la negrura de la noche se asentó sobre las aguas. Las olas airadas se arrojaban contra el barco, amenazando a cada momento con hundirlo. Primero, lanzado sobre la cresta de una ola, y después sumergido repentinamente en la parte más baja del lago, el barco era el juguete de la tempestad... Los fuerte y valientes pescadores... no sabían qué hacer en ese vendaval tan terrible... “Maestro, Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?” Marcos 4:38... Este clamor desesperado despertó a Jesús de su sueño refrescante... En su divina majestad se levantó en el humilde barco de los pescadores, en medio de la furiosa tempestad, las olas rompiendo sobre la proa y el vivo resplandor del relámpago iluminando su rostro tranquilo e intrépido. Levantó la mano, tan a menudo empleada en actos de misericordia, y dijo al mar airado: “Calla, enmudece”. La tempestad cesó, las tremendas olas reposaron. Se disiparon las nubes, y las estrellas volvieron a resplandecer. El barco descansaba inmóvil sobre un mar sereno. Entonces, volviéndose a sus discípulos, Jesús los reprendió...: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” Marcos 4:40. Un silencio repentino cayó sobre los discípulos. No se habló una palabra. Ni siquiera el impulsivo Pedro intentó expresar el temor reverencial que llenaba su corazón. Los barcos que habían salido para acompañar a Jesús, se habían visto en el mismo peligro que el de los discípulos. El terror y finalmente la desesperación se habían apoderado de sus ocupantes; pero la orden de Jesús había traído calma donde un momento antes había tumulto. Quedó aliviado todo temor, porque había pasado el peligro. La furia de la tempestad había arrojado los barcos muy cerca unos de otros, y todos los que estaban a bordo de ellos habían presenciado el milagro de Jesús. En el silencio que siguió a la quietud de la tempestad, murmuraban entre sí: “¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen?” Marcos 4:41. Nunca olvidaron esta escena impresionante los que fueron testigos de ella.—The Spirit of Prophecy 2:307-309. Ver El Deseado de Todas las Gentes, 301, 302.

Reflejemos a Jesús


El verdadero amor no se avendrá con el mal, 21 de febrero https://ift.tt/I3PsBNA Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 1 Juan 3:4, 5. A medida que los años transcurrían y el número de creyentes crecía, Juan trabajaba con mayor fidelidad y fervor en favor de sus hermanos. Los tiempos estaban llenos de peligro para la iglesia. Por todas partes existían engaños satánicos. Por medio de la falsedad y el engaño los emisarios de Satanás procuraban suscitar oposición contra las doctrinas de Cristo; como consecuencia las disensiones y herejías ponían en peligro a la iglesia. Algunos que creían en Cristo decían que su amor los libraba de obedecer la ley de Dios. Por otra parte, muchos creían que era necesario observar las costumbres y ceremonias judías; que una simple observancia de la ley, sin necesidad de tener fe en la sangre de Cristo, era suficiente para la salvación. Algunos sostenían que Cristo era un hombre bueno, pero negaban su divinidad. Otros que pretendían ser fieles a la causa de Dios eran engañadores que negaban en la práctica a Cristo y su Evangelio. Viviendo en transgresión ellos mismos, introducían herejías en la iglesia. Por eso muchos eran llevados a los laberintos del escepticismo y el engaño. Juan se llenaba de tristeza al ver penetrar en la iglesia esos errores venenosos. Veía los peligros a los cuales ella estaba expuesta y afrontaba la emergencia con presteza y decisión. Las epístolas de Juan respiran el espíritu de amor. Parecería que las hubiera escrito con pluma entintada de amor. Pero cuando se encontraba con los que estaban transgrediendo la ley de Dios, y sin embargo aseveraban que estaban viviendo sin pecado, no vacilaba en amonestarlos acerca de su terrible engaño... Estamos autorizados a tener el mismo concepto que tuvo el apóstol amado de los que afirman morar en Cristo y viven transgrediendo la ley de Dios. Existen en estos últimos días males semejantes a los que amenazaban la prosperidad de la iglesia primitiva; y las enseñanzas del apóstol Juan acerca de estos puntos deben considerarse con cuidadosa atención. “Deben tener amor”, es el clamor que se oye por doquiera, especialmente de parte de quienes se dicen santos. Pero el amor verdadero es demasiado puro para cubrir un pecado no confesado. Aunque debemos amar a las almas por las cuales Cristo murió, no debemos transigir con el mal. No debemos unirnos con los rebeldes y llamar a eso amor. Dios requiere de su pueblo en esta época del mundo, que se mantenga de parte de lo justo tan firmemente como lo hizo Juan cuando se opuso a los errores que destruían las almas... Su testimonio acerca de la vida y muerte del Señor era claro y eficaz. Hablaba con un corazón que rebosaba de amor hacia su Salvador; y ningún poder podía detener sus palabras.—Los Hechos de los Apóstoles, 441-443.

La Maravillosa Gracia de Dios


Sobre los reinos terrenales, 21 de febrero https://ift.tt/9anU53s De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Mateo 5:19. Las cualidades que brillan con mayor resplandor en los reinos del mundo, no tienen lugar en el reino espiritual de Cristo. Todo lo que es altamente estimado entre los hombres, y que le produce exaltación a su poseedor, como casta, rango, posición o riqueza, no se cotiza en el reino espiritual. El Señor dice: “Yo honraré a los que me honran”. 1 Samuel 2:30. En el reino de Cristo los hombres se distinguen por su piedad... El reino de los cielos es de una categoría más elevada que la de cualquier reino terrenal. Si hemos de ocupar en él una posición más elevada o más humilde, no dependerá de nuestro rango, nuestra riqueza o nuestra educación, sino del tipo de obediencia que hayamos prestado a la Palabra de Dios. Los que hayan actuado por egoísmo y ambición humana, los que hayan luchado por ser los mayores, los que han manifestado importancia propia, los que se han sentido por encima de la confesión de equivocaciones y errores, no tendrán lugar en el reino de Dios. Si los hombres han de ser honrados como miembros de la real familia de Dios, lo será por la forma en que soportaron la prueba de Dios que se les impuso en esta vida. Los que no hayan sido abnegados, los que no hayan manifestado simpatía por los ayes de los demás, los que no hayan cultivado los preciosos atributos del amor, los que no hayan manifestado tolerancia y humildad en esta vida, no cambiarán cuando Cristo venga... El carácter que nosotros revelemos ahora es el que decide nuestro destino futuro. La felicidad del cielo se hallará poniéndose en conformidad con la voluntad de Dios, y si los hombres llegan a ser miembros de la familia real en el cielo es porque éste ha comenzado con ellos en la tierra. Han albergado el espíritu de Cristo, y cuando llega el llamado: “Hijo, sube más arriba”, los justos se apropiarán de cada gracia, de toda facultad preciosa y santificada de las cortes del cielo, y cambiarán la tierra por el cielo.—The Review and Herald, 26 de marzo de 1895.

El Cristo Triunfante


Consecuencias de transgredir la ley de Dios, 21 de febrero https://ift.tt/SGqjkKy “Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi justicia para luz de los pueblos”. Isaías 51:4. Dios había ocultado en la tierra las armas con las que habría de purificar la tierra a su debido tiempo. Los poderosos torrentes de agua comenzaron a salir de las profundidades de la tierra y a medida que el agua intensificaba su fuerza, lanzaba las rocas y desarraigaba árboles. ¿No crees que hubo algunos que se hubieran alegrado por encontrar refugio en el arca? Hubo quienes llegaron hasta el arca y suplicaron ingresar en ella, pero ya era demasiado tarde. Junto con sus familias se dirigieron a los lugares más elevados de la tierra... y pugnaron por encontrar refugio allí. Otros treparon sobre los árboles más altos, creyendo que encontrarían un refugio, pero estos árboles fueron derribados y aquellos hombres quedaron sepultados por las aguas que cubrían la tierra. Fue así como los habitantes de aquella raza longeva perecieron en el diluvio, y aun las bestias perecieron, excepto las que estaban en el arca. Cristo dijo: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos”. Así será cuando Cristo se revele en su segunda venida. La ley de Dios fue transgredida primero por Satanás en el cielo. Y el enemigo ha mantenido el conflicto con respecto a ese asunto hasta nuestros días y así lo seguirá haciendo hasta el fin del tiempo. La prueba que sobrevino a los hombres representativos en el pasado también vendrá a los habitantes de esta época. ¿Reconocerán los hombres y mujeres el gobierno divino en el universo y lo obedecerán? ¿Lograron los habitantes del mundo antiguo algún cambio positivo al pisotear la ley de Dios? El hecho de separarse de la ley del Creador, ¿benefició la condición en que estaban? ¿Qué bien les producirá a los hombres y mujeres de nuestros días la transgresión de la santa ley de Dios? Las mismas consecuencias que se vieron cuando los pobladores del mundo en los tiempos de Noé transgredieron la ley de Dios, se verán en los representantes de esta generación. Todo derecho y propiedad, y hasta la misma vida humana, ya no eran respetados entonces, sino violados. Los pensamientos e imaginaciones del corazón se dirigían continuamente al mal. Los hombres rendían adoración a cualquier cosa, menos a Dios. Así será en esta época del mundo, cuando el engaño, la infidelidad y la idolatría se diseminen en proporciones alarmantes.—Manuscrito 86, 1886.

Dios nos Cuida


Reverencia en la casa de Dios, 21 de febrero https://ift.tt/Me7H4P8 Mis sábados guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia: Yo Jehová. Levítico 19:30 (RVA). Dios es santo y sublime; y para el alma humilde y creyente, su santuario terrenal, el lugar donde su pueblo se reúne para adorarlo, es una puerta del cielo. El canto de alabanza, las palabras pronunciadas por los ministros de Cristo, son los elementos que Dios ha destinado a la preparación de un pueblo para la iglesia del cielo, y para el culto superior. Cuando los adoradores entran en el lugar de la reunión, deben hacerlo con decoro, pasando quedamente a sus asientos... La conversación común, los cuchicheos y las risas no deben permitirse en la casa de culto, ni antes ni después del servicio. Una piedad ardiente y activa debe caracterizar a los adoradores. Si algunos tienen que esperar unos minutos antes de que empiece la reunión, conserven un verdadero espíritu de devoción meditando silenciosamente, manteniendo el corazón elevado a Dios en oración, a fin de que el servicio sea de beneficio especial para su propio corazón, y conduzca a la convicción y conversión de otras almas. Deben recordar que los mensajeros celestiales están en la casa. Todos hemos perdido mucha dulce comunión con Dios por nuestra inquietud, por no fomentar los momentos de reflexión y oración... Elevad la norma del cristianismo en la mente de vuestros hijos; ayudadles a entretejer a Jesús en su experiencia; enseñadles a tener la más alta reverencia por la casa de Dios, y a comprender que cuando entran en la casa del Señor, deben hacerlo con corazón enternecido y subyugado por pensamientos como éstos: “Dios está aquí; ésta es su casa. Debo tener pensamientos puros y los más santos motivos... Este es el lugar donde Dios se encuentra con su pueblo y lo bendice”... Los padres no deben sólo enseñar, sino ordenar a sus hijos que entren en el santuario con seriedad y reverencia. Practicad la reverencia hasta que ésta se convierta en parte de vuestro ser.

Dios nos Cuida


Reverencia en la casa de Dios, 21 de febrero https://ift.tt/Me7H4P8 Mis sábados guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia: Yo Jehová. Levítico 19:30 (RVA). Dios es santo y sublime; y para el alma humilde y creyente, su santuario terrenal, el lugar donde su pueblo se reúne para adorarlo, es una puerta del cielo. El canto de alabanza, las palabras pronunciadas por los ministros de Cristo, son los elementos que Dios ha destinado a la preparación de un pueblo para la iglesia del cielo, y para el culto superior. Cuando los adoradores entran en el lugar de la reunión, deben hacerlo con decoro, pasando quedamente a sus asientos... La conversación común, los cuchicheos y las risas no deben permitirse en la casa de culto, ni antes ni después del servicio. Una piedad ardiente y activa debe caracterizar a los adoradores. Si algunos tienen que esperar unos minutos antes de que empiece la reunión, conserven un verdadero espíritu de devoción meditando silenciosamente, manteniendo el corazón elevado a Dios en oración, a fin de que el servicio sea de beneficio especial para su propio corazón, y conduzca a la convicción y conversión de otras almas. Deben recordar que los mensajeros celestiales están en la casa. Todos hemos perdido mucha dulce comunión con Dios por nuestra inquietud, por no fomentar los momentos de reflexión y oración... Elevad la norma del cristianismo en la mente de vuestros hijos; ayudadles a entretejer a Jesús en su experiencia; enseñadles a tener la más alta reverencia por la casa de Dios, y a comprender que cuando entran en la casa del Señor, deben hacerlo con corazón enternecido y subyugado por pensamientos como éstos: “Dios está aquí; ésta es su casa. Debo tener pensamientos puros y los más santos motivos... Este es el lugar donde Dios se encuentra con su pueblo y lo bendice”... Los padres no deben sólo enseñar, sino ordenar a sus hijos que entren en el santuario con seriedad y reverencia. Practicad la reverencia hasta que ésta se convierta en parte de vuestro ser.

A Fin de Conocerle


Un tesoro escondido, 21 de febrero https://ift.tt/gjkHtAq Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. Mateo 13:44. Sin el reino de Dios, estamos perdidos... y sin esperanza en el mundo; pero se nos proporciona la salvación por la fe en Jesucristo. Él es el tesoro, y cuando se han barrido las basuras del mundo, podemos discernir su valor infinito... La divinidad de Cristo era un tesoro escondido. Mientras estuvo en la tierra, a veces la divinidad fulguraba a través de la humanidad y se revelaba su verdadero carácter. El Dios del cielo testificó de su unidad con su Hijo. Los cielos se abrieron en su bautismo, la gloria de Dios, en forma de una paloma bruñida como el oro, se manifestó sobre el Salvador y una voz del cielo dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. Mateo 3:17. Pero la nación a la cual vino Cristo, aunque profesaba ser el pueblo peculiar de Dios, no reconoció al tesoro celestial en la persona de Jesucristo... La Majestad del cielo no fue reconocida en su atavío de humanidad. Era el Maestro divino enviado de Dios, el glorioso tesoro dado a la humanidad. Era más hermoso que los hijos de los hombres, pero su gloria incomparable estaba oculta bajo una cubierta de pobreza y sufrimiento. Veló su gloria a fin de que la divinidad pudiera tocar a la humanidad y el tesoro de inmenso valor no fue discernido por la raza humana... “Aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros”. Juan 1:14. Ciertamente, el tesoro está oculto en el atavío humano. Cristo es las riquezas insondables, y el que encuentra a Cristo, halla el cielo. El ser humano que contemple a Jesús, que more por fe en sus encantos sin par, encontrará el tesoro eterno.—The Youth’s Instructor, 22 de agosto de 1895.

¡Maranata: El Senor Viene!


Tentaciones disfrazadas, 21 de febrero https://ift.tt/b4P2OCK Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Hechos 20:29. Dios no ha pasado por alto a su pueblo ni ha elegido a un hombre solitario aquí y otro allí como los únicos dignos de que les sea confiada su verdad. No da a un hombre una nueva luz contraria a la fe establecida del cuerpo. En todas las reformas se han levantado hombres que aseveraban esto... Uno acepta alguna idea nueva y original que no parece estar en conflicto con la verdad. Se espacia en ella hasta que le parece que está revestida de belleza e importancia, porque Satanás tiene poder para dar esa falsa apariencia. Al fin llega a ser el tema que lo absorbe todo, el único gran punto alrededor del cual gira todo, y la verdad queda desarraigada del corazón... Os amonesto a que desconfiéis de estas cuestiones laterales, que tienden a distraer la mente de la verdad. Nunca es el error inofensivo ni santifica, sino que siempre es peligroso y produce confusión y disensión. El enemigo ejerce gran poder sobre las mentes que no están cabalmente fortalecidas por la oración y establecidas en la verdad bíblica. Hay mil tentaciones disfrazadas y preparadas para aquellos que tienen la luz de la verdad; y la única seguridad para cualquiera de nosotros consiste en no recibir ninguna nueva doctrina, ninguna nueva interpretación de las Escrituras, sin someterla primero a hermanos de experiencia. Presentádsela con un espíritu humilde y dispuesto a recibir enseñanza, con ferviente oración, y si ellos no la aceptan, ateneos a su juicio... Satanás está trabajando constantemente; pero pocos tienen idea alguna de su actividad y sutileza. El pueblo de Dios debe estar preparado para resistir al astuto enemigo. Esta resistencia es lo que Satanás teme. El conoce mejor que nosotros el límite de su poder, y cuán fácilmente puede ser vencido si le resistimos y le hacemos frente. Por la fuerza divina, el santo más débil puede más que él y todos sus ángeles, y si se lo sometiese a prueba podría demostrar su poder superior. Por eso los pasos de Satanás son silenciosos, sus movimientos furtivos, y sus baterías enmascaradas. El no se atreve a mostrarse abiertamente, no sea que despierte las energías dormidas del cristiano, y le impulse a ir a Dios en oración.31Joyas de los Testimonios 2:103-105.

Adventech


Comentarios Elena G.W https://ift.tt/GRFWOAv Fue la cruz, instrumento de vergüenza y tortura, la que trajo esperanza y salvación al mundo. Los discípulos no eran sino hombres humildes, sin riquezas, y sin otra arma que la palabra de Dios; sin embargo en la fuerza de Cristo salieron para contar la maravillosa historia del pesebre y la cruz y triunfar sobre toda oposición. Aunque sin honor ni reconocimiento terrenales, eran héroes de la fe. De sus labios salían palabras de elocuencia divina que hacían temblar al mundo (Los hechos de los apóstoles, p. 64). [E]n los días de Pablo, la cruz se consideraba con sentimientos de repulsión y horror. El ensalzar como Salvador de la humanidad a uno que había muerto en la cruz provocaría naturalmente el ridículo y la oposición… Pero para Pablo, la cruz era el único objeto de supremo interés. Desde que fuera contenido en su carrera de persecución contra los seguidores del crucificado Nazareno, no había cesado de gloriarse en la cruz. En aquel entonces se le había dado una revelación del infinito amor de Dios, según se revelaba en la muerte de Cristo; y se había producido en su vida una maravillosa transformación que había puesto todos sus planes y propósitos en armonía con el cielo. Desde aquella hora había sido un nuevo hombre en Cristo. Sabía por experiencia personal que una vez que un pecador contempla el amor del Padre, como se lo ve en el sacrificio de su Hijo, y se entrega a la influencia divina, se produce un cambio de corazón, y Cristo es desde entonces todo en todo (Los hechos de los apóstoles, pp. 199, 200). La cruz del Calvario nos atrae con poder, ofreciéndonos una razón por la cual deberíamos amar a nuestro Salvador y hacerlo el primero y el último y el mejor en todo. Deberíamos ocupar el lugar que nos corresponde como penitentes humildes al pie de la cruz. Allí, al contemplar la agonía de nuestro Salvador, al Hijo de Dios que muere —el Justo por los injustos—, podemos aprender lecciones de mansedumbre y humildad de mente. Contemplemos a Aquel a cuya sola palabra acudirían legiones de ángeles en su ayuda, transformado en un objeto de diversión y burla, de injurias y odio. Él mismo se entrega como un sacrificio por el pecado. Al ser vilipendiado, no amenaza; cuando se lo acusa falsamente, no abre su boca. En la cruz, ora por sus asesinos. Al morir, paga un precio infinito por cada uno de ellos. Soporta sin murmurar el castigo por los pecados del hombre. Y esta víctima que no se queja es el Hijo de Dios. Su trono existe desde la eternidad y su reino no tendrá fin (Exaltad a Jesús, p. 227).

Ser Semejante a Jesús


La obediencia dará como resultado la felicidad, 20 de febrero https://ift.tt/1sqLF6V Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores... sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Salmos 1:1, 2. Es esencial que cada súbdito del reino de Dios sea obediente a la ley de Jehová, para que su gloria infinita pueda tener un establecimiento perfecto. Los profesos seguidores de Cristo son probados en esta vida para ver si serán o no obedientes a Dios. La obediencia dará como resultado la felicidad, y asegurará la recompensa de la vida eterna. El fracaso por parte de Adán en un punto resultó en consecuencias terribles, y el pecado se ha desarrollado hasta proporciones tan vastas, que no se puede medir. Pero en medio de la rebelión y apostasía, en medio de los que fueron desleales, impenitentes y obstinados, Dios mira hacia abajo, sobre los que le aman y guardan sus mandamientos, y dice: “Yo amo a los que me aman”, y haré que tengan su heredad. Proverbios 8:17, 21. “Yo tomaré venganza de mis enemigos, y daré la retribución a los que me aborrecen”. Deuteronomio 32:41. Cristo vivió de acuerdo con los principios del gobierno moral de Dios, y cumplió las especificaciones de la ley de Dios. Representó los beneficios de la ley en su vida humana. El hecho de que la ley es santa, justa y buena debe ser puesto de manifiesto delante de todas las naciones, las lenguas y los pueblos, delante de los mundos no caídos, los ángeles, los serafines y los querubines. Los principios de la ley de Dios se manifiestan en el carácter de Jesucristo, y los que cooperan con Cristo, llegando a participar de la naturaleza divina, desarrollan el carácter divino y se convierten en una ilustración de la ley divina. Cristo en el corazón conducirá al ser entero, espíritu, alma y cuerpo, a que esté cautivo a la obediencia de justicia. Los verdaderos seguidores de Cristo estarán en conformidad con la mente, la voluntad y el carácter de Dios, y los principios trascendentales de la ley se demostrarán en la humanidad... Satanás ha declarado que Dios no sabía nada de abnegación, misericordia y amor, sino que era severo, exigente e implacable. Satanás nunca probó el amor perdonador de Dios porque nunca ejerció un genuino arrepentimiento. Sus representaciones de Dios eran incorrectas; fue un falso testigo, un acusador de Cristo, y un acusador de todos los que se sacuden el yugo satánico y vuelven a rendir una lealtad de corazón al Dios del cielo.—The Review and Herald, 9 de marzo de 1897.

Recibiréis Poder


Permanecer en él, 20 de febrero https://ift.tt/hSwzXBk Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Juan 15:4. Debemos orar para que se nos imparta el divino Espíritu, que es el único remedio para la enfermedad del pecado. Las verdades de la revelación, sencillas y fáciles de entender, son aceptadas por muchos como algo que satisface lo que es básico y esencial para la vida. Pero cuando el Espíritu Santo actúa sobre la mente, despierta el deseo más intenso por toda la verdad incorruptible. El que realmente desea conocerla, no permanecerá en la ignorancia, ya que la preciosa verdad recompensa al que la busca con diligencia. Necesitamos sentir el poder de conversión de la gracia de Dios. Insto a todos los que se distanciaron de su Espíritu a que destraben la puerta de sus corazones, y supliquen con fervor: Habita en mí. ¿No deberíamos postrarnos ante el trono de la gracia para que el buen Espíritu de Dios sea derramado sobre nosotros, tal como sucedió con los discípulos? Su presencia ablanda corazones endurecidos y los inunda de alegría y regocijo transformándolos en canales de bendición. El Señor desea que cada uno de sus hijos sea rico de esa fe que es fruto de la actuación del Espíritu Santo en la mente. Además de habitar en cada creyente que desea recibirlo, al impenitente habla palabras de advertencia para mostrarle a Jesús como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. También hace que la luz brille en la mente de los que están deseosos de cooperar con Dios, impartiéndoles eficiencia y sabiduría para realizar su obra. El Espíritu Santo jamás deja sin asistencia al que contempla a Jesús. Al que lo busca, le muestra las cosas que son de Cristo. Si sus ojos permanecen fijos en Jesús, la obra del Espíritu Santo no cesa hasta que el creyente es conformado a la imagen del Maestro. En virtud de la bendita influencia del Consolador, los propósitos y el espíritu del pecador cambian hasta llegar a ser uno con Dios. Sus afectos por él aumentan, tiene hambre y sed de su justicia, y, al contemplar a Cristo, es transformado de gloria en gloria y de un carácter a otro mejor, hasta ser más y más semejante al Maestro.—The Signs of the Times, 27 de setiembre de 1899.

El Cristo Triunfante


Nuestra fe, ¿soportará la prueba? 20 de febrero https://ift.tt/fZsVcjE “E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová”. Génesis 7:5. Y Dios le dijo a Noé que él y su esposa, sus hijos y sus esposas, debían entrar en el arca. Ya ven cuán pocos creyeron al mensaje celestial, a la Palabra de Dios, y fueron salvos de la aguas del Diluvio. Las consecuencias de la transgresión de la ley de Dios se habían hecho evidentes en la tierra y en la población. La violencia y la corrupción prevalecían por doquier. Y llegó el momento cuando los habitantes del mundo en la época de Noé tuvieron una visión singular. Aquellos que se habían reído y burlado de Noé ahora podían ver que algo maravilloso estaba sucediendo. Se podía ver que desde los bosques y desde cada punto cardinal, los animales, de dos en dos, se dirigían hacia el arca. Estos animales eran obedientes a los mandamientos de Dios, pero los seres humanos los desobedecían. Entonces se vieron las aves de los cielos, como una nube oscura, dirigiéndose hacia el arca. Esto produjo una impresión en las mentes de los moradores de la tierra. Pero con el paso del tiempo y envueltos en su incredulidad y corrupción, aquella impresión se desvaneció de sus mentes. Entonces se dio la orden de que Noé y su familia entraran en el arca. El tiempo de gracia para los moradores del mundo antiguo había concluido. Noé entró en el arca y pronto se vio a un resplandeciente ángel del cielo quien descendió y cerró la puerta. Así que hubo una puerta cerrada en el tiempo de Noé. Noé y su familia quedaron dentro del arca y los incrédulos fuera. La misericordia de Dios se retiró de aquella generación contaminada y corrupta. Pero podemos imaginarnos en qué condiciones estuvo aquella familia encerrada en el arca por siete días. Fue una tremenda prueba que cayó sobre Noé y su familia, encerrados en el arca por siete días y sin que llegara la lluvia. Las burlas y las mofas de los enemigos llegaron al colmo. Pero, cuando los siete días terminaron, comenzaron a formarse oscuros y densos nubarrones como jamás se habían visto antes. Estas nubes incrementaron su oscuridad y la lluvia comenzó a caer de ellas. Hasta ese momento nunca había llovido, sino que el rocío humedecía la tierra. Por esto mismo la gente creyó que había tenido razón. Pero la lluvia continuó cayendo y, entonces, comenzaron a pensar seriamente. Pero con el fin de ahuyentar estos pensamientos de sus mentes se empecinaron en la iniquidad y se esforzaron por hallar alguna evidencia de que las nubes estaban retrocediendo, pero nada de eso ocurrió. La lluvia aumentó hasta descender en torrentes.—Manuscrito 86, 1886.

Alza tus Ojos


Vendrán pruebas, 20 de febrero https://ift.tt/mldipuM Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres. Lamentaciones 3:33. Nuestro Padre celestial no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres. Tiene sus propósitos en el torbellino y la tormenta, en el fuego y el diluvio. El Señor permite que las calamidades sobrevengan a su pueblo para salvarlo de peligros mayores. Desea que todos examinen su corazón atenta y cuidadosamente, y que se acerquen a Dios a fin de que El pueda acercarse a ellos. Nuestras vidas están en las manos de Dios. El ve los riesgos que nos amenazan como nosotros no podemos verlos. Es el Dador de todas nuestras bendiciones; el Proveedor de todas nuestras misericordias; el Ordenador de todas nuestras experiencias. Percibe peligros que nosotros no podemos ver. Permite que sobrevenga a su pueblo alguna prueba que llene los corazones de sus hijos de tristeza, porque ve que necesitan enderezar su camino, no sea que el cojo se aparte del sendero. Conoce nuestra hechura y se acuerda que somos polvo. Aun los mismos cabellos de nuestra cabeza están contados. Obra a través de las causas naturales para hacernos recordar que El no nos ha olvidado, sino que desea que abandonemos el camino que, si se nos permitiera seguir en forma desenfrenada y sin reprobación, nos conduciría a un gran peligro. A todos nos sobrevendrán pruebas a fin de conducimos a investigar nuestros corazones, a fin de ver si están purificados de todo aquello que contamina. Constantemente el Señor está obrando para nuestro bien presente y eterno. Ocurren cosas que parecen inexplicables, pero si confiamos en el Señor y esperamos pacientemente en El, humillando nuestros corazones delante de El, no permitirá que el enemigo triunfe. El Señor salvará a su pueblo en la forma que El considere mejor, usando medios e instrumentos que hagan que la gloria redunde para El. Solamente a El pertenece la alabanza... Toda alma que está en el camino de la salvación debe ser partícipe con Cristo en sus sufrimientos, a fin de que pueda ser participante con El de su gloria. Cuán pocos comprenden por qué Dios los somete a pruebas. Es mediante la prueba de nuestra fe como obtenemos fortaleza espiritual. El Señor trata de educar a su pueblo para que dependa enteramente de El. Desea que, mediante las lecciones que les enseña, lleguen a ser más y más espirituales. Si no se obedece su Palabra con toda humildad y mansedumbre, les enviará experiencias que, si son correctamente recibidas, les ayudarán a prepararse para la obra que debe ser hecha en su nombre. Dios desea revelar su poder en una manera notable a través de las vidas de los componentes de su pueblo.—Manuscrito 76, del 20 de febrero de 1902, “El incendio del sanatorio”.

Nuestra Elevada Vocacion


Jesús es nuestro mejor amigo, 18 de febrero https://ift.tt/xv10GEc El hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo: y amigo hay más conjunto que el hermano. Proverbios 18:24. ¡Cuán pocos son los que contemplan constantemente al huésped invisible, comprendiendo que está a su mano derecha! ¡Cuántos son los que ignoran su presencia! Si tratáramos a otros de la manera en que tratamos a Jesús, ¡cuán descorteses nos considerarían! Supongamos que esté con nosotros un amigo, y que en el camino encontremos a una persona, y le dirijamos toda nuestra atención a esa nueva relación, desentendiéndonos de la presencia de nuestro amigo, ¿qué opinión tendrían los hombres de nuestra lealtad hacia nuestro amigo, de nuestro grado de respeto hacia él? Y así es como tratamos a Jesús. Nos olvidamos de que es nuestro compañero. Iniciamos una conversación, y nunca mencionamos su nombre. ... Hablamos de negocios mundanos, y no deshonramos a Jesús en las cosas esenciales; pero lo deshonramos cuando dejamos de mencionar su nombre en nuestras conversaciones con nuestros amigos y asociados. El es nuestro mejor amigo, y por eso debiéramos buscar la oportunidad de hablar de él. ... Siempre debiéramos tenerlo en cuenta. Nuestra conversación debiera ser de tal naturaleza, que no ofenda a Dios.—The Signs of the Times, 9 de enero de 1893. Yo sé que en muchos corazones surge la pregunta: “¿Dónde puedo encontrar a Jesús?” Hay muchos que desean su presencia, su amor y su luz; pero no saben hacia dónde mirar para encontrar a Aquel por quien suspiran sus corazones. Y sin embargo, Jesús no se oculta; nadie necesita buscarlo en vano. El dice: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo”. Apocalipsis 3:20. Jesús nos invita a aceptar su presencia; pero nosotros debemos abrirle la puerta del corazón, y permitirle la entrada. Pero él no va a compartir un corazón dividido. Si se ha entregado al servicio de Mammón, y el orgullo y el egoísmo llenan todas las cámaras, no habrá lugar para el huésped celestial; él no morará con nosotros, hasta que el templo del alma haya sido vaciado y limpiado. Sin embargo, no hay necesidad de fracasar en la vida cristiana. Jesús está esperando para hacer una gran obra en nuestro favor, y todo el cielo está interesado en nuestra salvación.—The Review and Herald, 24 de noviembre de 1885.

Hijos e Hijas de Dios


Cristo vino a cumplir la ley, 18 de febrero https://ift.tt/qTouZxg No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Mateo 5:17. Dios escogió a Israel como depositario de sus tesoros inapreciables de verdad para todas las naciones, y le dio su ley como norma del carácter que debía desarrollar ante el mundo, ante los ángeles y ante los mundos no caídos... Debido a la desobediencia y a la deslealtad, la nación elegida por Dios desarrolló un carácter exactamente opuesto al que el Señor quería que desarrollara al obedecer su ley. Pusieron su propio molde e inscripción sobre la verdad, retirando la inscripción de Dios... La ley de Dios quedó sepultada bajo las formalidades externas y minuciosas, tales como los frecuentes lavamientos de manos antes de comer y el lavamiento de los platos y las copas. Se diezmaban hasta las más pequeñas hierbas de la huerta. A todos los que le daban tanta importancia a estas cosas pequeñas Cristo dijo: “Esto era menester hacer, y no dejar lo otro”... En medio de toda esta confusión de voces discordantes, se necesitaba un maestro que viniera directamente del universo celestial para dirigir palabras procedentes de labios inspirados a los corazones humanos, y para proclamar las verdades probatorias tan importantes para cada cual... Como Maestro enviado por Dios, la obra de Cristo consistía en explicar el verdadero significado de las leyes del gobierno de Dios... Al engarzar la verdad en la trama de la propia ley de Dios, permitió que resplandeciera con su lustre original y celestial... Entronizó los preceptos divinos junto con la realeza de las verdades eternas e incorruptibles, que llevaban la sanción de Dios, Fuente de toda verdad.—Manuscrito 125, 1901.

Exaltad a Jesús


José honró al creador, exaltad a Jesús como el creador, 18 de febrero https://ift.tt/4PoyQqO Envió el rey, y... lo puso por señor de su casa, y por gobernador de todas sus posesiones, para que reprimiera a sus grandes como él quisiese, y a sus ancianos enseñara sabiduría. Salmos 105:20-22. Desde el calabozo, José fue exaltado a la posición de gobernante de toda la tierra de Egipto. Era un puesto honorable; sin embargo, estaba lleno de dificultades y riesgos. Uno no puede ocupar un puesto elevado sin exponerse al peligro. Así como la tempestad deja incólume a la humilde flor del valle mientras desarraiga al majestuoso árbol de la cumbre de la montaña, así los que han mantenido su integridad en la vida humilde pueden ser arrastrados al abismo por las tentaciones que acosan al éxito y al honor mundanos. Pero el carácter de José soportó la prueba tanto de la adversidad como de la prosperidad. Manifestó en el palacio de Faraón la misma fidelidad hacia Dios que había demostrado en su celda de prisionero. Era aún extranjero en tierra pagana, separado de su parentela que adoraba a Dios; pero creía plenamente que la mano divina había guiado sus pasos, y confiando siempre en Dios, cumplía fielmente los deberes de su puesto... En sus primeros años había seguido el deber antes que su inclinación; y la integridad, la confianza sencilla y la disposición noble del joven fructificaron en las acciones del hombre. Una vida sencilla y pura había favorecido el desarrollo vigoroso de las facultades tanto físicas como intelectuales. La comunión con Dios mediante sus obras y la contemplación de las grandes verdades confiadas a los herederos de la fe habían elevado y ennoblecido su naturaleza espiritual al ampliar y fortalecer su mente como ningún otro estudio pudo haberlo hecho. La atención fiel al deber en toda posición, desde la más baja hasta la más elevada, había educado todas sus facultades para el más alto servicio. El que vive de acuerdo con la voluntad del Creador adquiere con ello el desarrollo más positivo y noble de su carácter... Pocos se dan cuenta de la influencia de las cosas pequeñas de la vida en el desarrollo del carácter. Ninguna tarea que debamos cumplir es realmente pequeña. Las variadas circunstancias que afrontamos día tras día están concebidas para probar nuestra fidelidad, y han de capacitarnos para mayores responsabilidades. Adhiriéndose a los principios rectos en las transacciones ordinarias de la vida, la mente se acostumbra a mantener las demandas del deber por encima del placer y de las inclinaciones propias.—Historia de los Patriarcas y Profetas, 222-223. Como escudo contra la tentación e inspiración para ser puros y sinceros, ninguna influencia puede igualar a la de la sensación de la presencia de Dios. “Todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta”. El es “de ojos demasiado puros para mirar el mal, ni puede contemplar la iniquidad”. Hebreos 3:13 (V. Valera); Habacuc 1:13. Este pensamiento fue el escudo de José en medio de las corrupciones de Egipto. Su respuesta a los atractivos de la tentación fue firme: “¿Cómo pues he de hacer esta gran maldad, y pecar contra Dios?” Génesis 39:9. La fe, si es fomentada, dará ese escudo a toda alma.—La Educación, 249.

El Cristo Triunfante


Podemos tener una fe tan genuina como la de Noé, 18 de febrero https://ift.tt/LFSC4jb “Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación”. Génesis 7:1. A Noé se le ordenó que construyera un arca para salvarse él y su casa. Se dice, “porque a ti [Noé] he visto justo delante de mí en esta generación”. Y también se dice: “Noé caminó con Dios”. Noé no se detuvo a preguntar: “¿Qué pensarán de mí los habitantes de este mundo si comienzo a construir un barco en tierra seca?” Él creyó en lo que Dios le dijo y comenzó a trabajar de acuerdo a la luz y al plan que Dios le había dado. Él tuvo que emplear muchos carpinteros que lo ayudaran en esta labor monumental y hubo muchos de ellos que eran creyentes en ese tiempo. Pero la mayor parte de los habitantes eran incrédulos e hicieron de Noé objeto de burla y escarnio. Ridiculizaron la idea de construir una gran embarcación en tierra seca. La superficie de la tierra era muy semejante a cuando Dios la había creado, aunque se habían producido algunos cambios. Contemplaron los encumbrados árboles y las cosas maravillosas que Dios había creado en la naturaleza y dijeron: “Es imposible que Dios destruya estas cosas”. Lo que veían y percibían había impresionado a los habitantes del mundo antediluviano, mucho más que el mensaje del cielo; sin embargo, Noé mantuvo su integridad y fidelidad como un testigo ante aquella generación. Abel, Enoc y Noé fueron personajes representativos en su época ante los habitantes del mundo antiguo. Cada uno había sido probado por la ley de Dios. ¿Obedecerían a Dios? ¿Harían lo que el Señor les había ordenado o desobedecerían y cosecharían los resultados? Si Noé hubiera sido como muchos en nuestros días habría dicho: “Crean, crean, todo lo que tienen que hacer es creer”, y así jamás habría condenado al mundo. Pero Noé tenía esa fe genuina, esa fe que obra. Por medio de su fe y de sus obras dio testimonio a los habitantes del mundo antiguo de que creía en Dios. Si hubiera dicho: “No puedo construir el arca, pues me considerarán loco si confecciono un arca en tierra seca”, no habría tenido ninguna influencia sobre ellos. Sin embargo, Noé creyó en lo que Dios había dicho y lo demostró por sus obras. Los habitantes de ese tiempo lo consideraron loco; se rieron y burlaron de él, pero continuó con su trabajo construyendo el arca según las orientaciones que Dios le había dado. Cuando Noé ofrecía su último mensaje de advertencia a un mundo corrupto, ellos se apartaron y lo ridiculizaron. Habían escuchado las oraciones de Noé que habían ascendido cada día en favor de ellos y cómo con su corazón conmovido les presentó el último mensaje que habrían de escuchar.—Manuscrito 86, 1886.

Conflicto y Valor


Una patria mejor, 18 de febrero https://ift.tt/dVsK7eR Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. Hebreos 11:16. Cuando Lot se estableció en Sodoma, estaba completamente decidido a abstenerse de la impiedad y a “mandar a su casa después de sí” que obedeciera a Dios. Pero fracasó rotundamente... Muchos continúan cometiendo un error semejante... Sus hijos se ven rodeados de tentaciones, y muy a menudo entran en relaciones poco favorables al desarrollo de la piedad y a la formación de un carácter recto. El ambiente de baja moralidad, de incredulidad, o indiferencia hacia las cosas religiosas, tiende a contrarrestar la influencia de los padres. La juventud ve por todas partes ejemplos de rebelión contra la autoridad de los padres y la de Dios; muchos se unen a los infieles e incrédulos y echan su suerte con los enemigos de Dios. Al elegir un sitio para vivir, Dios quiere que consideremos ante todo las influencias morales y religiosas que nos rodearán a nosotros y a nuestras familias. Podemos encontrarnos en posiciones difíciles, pues muchos no pueden vivir en el medio en que quisieran. Pero dondequiera que el deber nos llame, Dios nos ayudará a mantenernos incólumes, si velamos y oramos, confiando en la gracia de Cristo. Pero no debemos exponernos innecesariamente a influencias desfavorables a la formación de un carácter cristiano. Si nos colocamos voluntariamente en un ambiente mundano e incrédulo, desagradamos a Dios, y ahuyentamos a los ángeles de nuestras casas. Los que procuran para sus hijos riquezas y honores terrenales a costa de sus intereses eternos, comprenderán al fin que estas ventajas son una terrible pérdida. Como Lot, muchos ven a sus hijos arruinados, y apenas salvan su propia alma. La obra de su vida se pierde; y resulta en triste fracaso. Si hubiesen ejercido verdadera sabiduría, sus hijos habrían tenido menos prosperidad mundana, pero tendrían en cambio seguro derecho a la herencia inmortal. La herencia que Dios prometió a su pueblo no está en este mundo... Tenemos que vivir aquí como “peregrinos y advenedizos”, si deseamos la patria “mejor, es a saber, la celestial”. Historia de los Patriarcas y Profetas, 165-167.

Alza tus Ojos


El valor de un alma, 18 de febrero https://ift.tt/eDgYUIa Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. 2 Corintios 4:17. Pretendernos ser los depositarios de la Ley de Dios, y como pueblo profesamos [tener] mayor luz y vivir a la altura de una norma más elevada que cualquier otro pueblo de la tierra; por lo tanto debemos mostrar mayor perfección de carácter y una más profunda devoción, que exalte las verdades sagradas y eternas. El más solemne mensaje ha sido confiado a los que han recibido la luz de la verdad; y nuestra luz debiera brillar proyectándose en rayos claros que iluminen el sendero de los que están en las tinieblas, de tal manera que glorifiquemos diariamente a Dios en nuestras vidas. Cada miembro de iglesia tiene una responsabilidad individual como miembro de la iglesia visible y obrero en la viña del Señor, y debiera hacer todo lo que está a su alcance para preservar la armonía, la unidad y el amor en la iglesia. Obsérvese la oración de Cristo: “Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste”. Juan 17:21. La unidad de la iglesia es la evidencia de que Dios envió a Jesús a esta tierra como su Redentor, que el mundo no puede resistir ni controvertir. La unidad y armonía de ella constituyen un argumento convincente. Por eso Satanás está tratando constantemente de obrar para impedir esta armonía y unión, de manera que al observar los altercados, luchas y disensiones, los incrédulos sientan aversión al cristianismo y se afirmen en la incredulidad e infidelidad. Los que profesan la verdad y al mismo tiempo están en desacuerdo los unos con los otros deshonran a Dios. Si nuestra convicción... [de tener] verdades más grandes que las [que tienen] otras denominaciones no nos lleva a una consagración más profunda, y a tener vidas más puras y santas, ¿de qué nos aprovecha esta verdad? Hubiera sido mejor no haber visto nunca la luz de la verdad que pretender aceptarla y no ser santificados por ella. Para poder evaluar cuánto involucra la conversión de un alma del error a la verdad debemos apreciar el valor de la inmortalidad y sentir los dolores de la segunda muerte. Debemos comprender los honores y la gloria que aguardan a los rescatados y qué significa vivir en la presencia del que murió a fin de elevar y ennoblecer al vencedor y darle una diadema real. El valor de un alma no puede ser plenamente estimado. ¡Con cuánta gratitud recordará el que fue rescatado y glorificado a los instrumentos de su salvación! Nadie olvidará sus abnegadas labores, sus esfuerzos perseverantes, su paciencia, su perseverancia, y el corazón fervoroso con que gemía por las almas que se habrían perdido para Jesucristo si hubiera descuidado su deber o se hubiera cansado de hacer el bien.—Manuscrito 1, del 18 de febrero de 1880, “Dificultades en la iglesia”.

Alza tus Ojos


Conexión viviente con el Dios viviente, 17 de febrero https://ift.tt/wWE0qlo Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. 1 Corintios 3:9. Debemos tener una dependencia viviente del Dios viviente. Cuando hay una conexión vital con el Dios vivo, Cristo mora en el corazón mediante una fe viva, y el instrumento humano obra en armonía con la vida de Cristo. El cambiará nuestra vida y carácter de tal manera que hablemos las palabras de Cristo y revelemos su carácter. Y si nos sobrevienen pruebas, no manifestaremos un espíritu rebelde. Estas se nos presentarán cuando veamos opresión y aspereza, y cuando se coloquen sobre nosotros cargas que consideramos injustas y nos sintamos tentados a permitir que se manifieste el yo. Dejamos que el yo se yerga, cuando lo que debemos hacer es colocar las pruebas en el lugar que les corresponde. ¿Y cuál es ese lugar? Cristo dice a todo el que se siente cargado y cansado: “Venid a mí”. ¿Para qué? “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. A pesar de lo abrumador del conflicto a través del cual tengamos que pasar, si aceptamos la verdad de origen celestial, habrá mansedumbre y humildad en todo lo que hagamos. Ocúltense en Cristo Jesús. Nuestra vida y carácter deben estar escondidos con Cristo en Dios, por lo tanto no debemos permitirnos que cualquier impulso instintivo controle nuestras palabras o acciones, sino que debemos mantener siempre delante de nosotros el ejemplo del Salvador y hacer exactamente lo que Jesús habría hecho bajo circunstancias similares. No debemos ser vengativos. Necesitamos comprender claramente la obra que está delante de nosotros. Es una obra de misericordia, una obra de amor, una obra semejante a la de Cristo... El dice que un hombre pudiente partió lejos y a cada uno dio su tarea. El instrumento humano debe cooperar con el divino. A cada uno se le ha dado una obra y ésta es la de Cristo. No es la obra del hombre. Este no debe sentir que todo lo que tiene que hacer es atenderse a sí mismo. No, hay un campo más amplio. Debe ocuparse “hasta que yo vuelva”. ¿Ocuparse en qué? En ser obrero juntamente con Dios. Por lo tanto, es de la mayor importancia que comprendamos claramente qué significa ser obreros juntamente con Dios. Debemos estar imbuidos del Espíritu de Cristo. No debemos trabajar con Dios simplemente sobre la base de nuestro intelecto o educación. No podemos comprar la gracia de Dios con el dinero; tampoco podemos comprarla con la elocuencia, ni con el poder de nuestro intelecto; todo es de Dios... Debemos trabajar usando la mayor sabiduría y sentido de responsabilidad que tengamos, permitiendo que nuestra luz brille a través de nosotros sobre los que nos rodean, y al hacerlo estaremos haciendo la obra de Dios.—Manuscrito 11, del 17 de febrero de 1894; Isaías 58.

Ser Semejante a Jesús


La ley de Dios protege la felicidad, 11 de febrero https://ift.tt/Tl07693 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne. Romanos 8:3. La felicidad de los seres humanos siempre debe estar protegida por la ley de Dios. Sólo en la obediencia pueden encontrar verdadera felicidad. La ley es el cerco que Dios colocó alrededor de su viña. Por ella, los que la obedezcan están protegidos del mal. En la transgresión, Adán llegó a ser una ley para sí mismo. Por la desobediencia fue puesto bajo servidumbre, y de esa manera entró en los seres humanos un elemento discordante, nacido del egoísmo. Ya no armonizaba su voluntad con la voluntad de Dios. Adán se había unido con las fuerzas desleales, y la voluntad propia empezó una campaña contra Dios. Por medio de Cristo se presenta el verdadero ideal. Hizo lo posible para que la humanidad estuviera una vez más unida con Dios. Vino para sufrir la sentencia de muerte en lugar del transgresor. Ni un precepto de la ley podía alterarse para hacer frente a los hombres y a las mujeres en su condición caída; por lo tanto, Cristo dio su vida en su favor, para sufrir en su lugar el castigo de la desobediencia. Esta era la única forma en la que la humanidad podía ser salvada, la única forma en que podía demostrarse que es posible para la humanidad guardar la ley. Cristo vino a esta tierra y ocupó el lugar que ocupó Adán, venció donde Adán falló en vencer. Nos ha sido hecho sabiduría y justificación y santificación y redención... Antes de la fundación del mundo, Cristo empeñó su palabra en que daría su vida como un rescate si los hombres y las mujeres se apartaban de su lealtad a Dios. Reveló su amor humillándose a sí mismo, descendiendo del cielo para trabajar entre los caídos, indisciplinados y rebeldes seres humanos. Por ellos mismos no tendrían posibilidades de hacer frente al enemigo. Cristo se ofrece a sí mismo con todo lo que tiene, su gloria, su carácter, al servicio de los que vuelvan a su lealtad y guarden la ley de Dios. Esta es su única esperanza. Cristo dice categóricamente: no vine a destruir la ley. La ley es un trasunto del carácter de Dios, y vine para cumplir sus mismas especificaciones. Vine a vindicarla viviéndola en la naturaleza humana, dando un ejemplo de obediencia perfecta.—The Signs of the Times, 13 de junio de 1900.

El Cristo Triunfante


La fe de Enoc siempre fue evidente, 11 de febrero https://ift.tt/IgQ4FEY “De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él”. Judas 14, 15. Enoc fue un obrero activo de Dios. Jamás buscó lo que fuese ventajoso o cómodo. Ni desperdició su tiempo en meditaciones ociosas, ni se afanó por lograr una felicidad personal. No participó de las fiestas y de los entretenimientos que constantemente atrapaban la atención de los amantes del placer del mundo antediluviano. En sus días las mentes de muchos quedaron encandiladas por los placeres mundanales que los tentaban a desviarse. Pero Enoc era constante. No deambulaba ociosamente por las calles ni se detenía en los lugares de diversión como un mundano indiferente. Jamás se enredó en conversaciones comunes con los corruptos, como si fuera uno de ellos. Sólo se vinculó con los pecadores y obradores de iniquidad como mensajero de Dios a fin de advertirlos para que abandonaran sus malos caminos, se arrepintieran y buscasen a Dios. Enoc vivió una vida de activa y ferviente abnegación. Caminó con Dios en un mundo tan corrupto que el Señor finalmente lo destruyó por medio del Diluvio. Y anduvo con los impíos como entre ellos, no como uno de ellos, sino como alguien cuyos propósitos, acciones y esperanzas no se basaban en el tiempo, sino en la eternidad. Jamás dio lugar a los doctos en cuestiones mundanales para que pusieran en duda su profesión y su fe. Por medio de palabras sinceras y acciones decididas demostró que se había apartado del mundo. Luego de períodos de alejamiento volvía a mezclarse con los profanos con el fin de exhortarlos a aborrecer el mal y elegir el bien. Como fiel obrero de Dios quería salvarlos. Y con su mensaje advirtió al mundo. Predicó la fe en Cristo, el que salva al hombre de su condición perdida y es la única esperanza para el pecador. Enoc era un adventista. Condujo las mentes de los hombres de su tiempo hacia el gran día de Dios, cuando Cristo vendría por segunda vez para juzgar a todos... Como Enoc, debemos caminar con Dios, poniendo nuestra voluntad en sujeción a la voluntad divina. Hemos de estar dispuestos a ir dondequiera Jesús nos conduzca y a sufrir por la causa del Señor. Y en la búsqueda de la salvación de las almas por las que Cristo murió, en la superación de las dificultades y en el hecho de mantenernos sin mancha del mundo, revelaremos la integridad de nuestra religión. El cristiano fiel no ha de buscar los lugares fáciles ni las cargas ligeras. Se lo ha de encontrar donde la obra sea más difícil y su ayuda más necesaria.—Manuscrito 36, 1902.

Conflicto y Valor


Hacia Sodoma, 11 de febrero Génesis 13:1-13. https://ift.tt/LYUse5V Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera. Génesis 13:12, 13. La región más feraz de toda Palestina era el valle del Jordán... También había ciudades, ricas... Ofuscado por sus visiones de ganancias materiales, Lot pasó por alto los males morales y espirituales que encontraría allí... Lot “escogió para sí toda la llanura del Jordán”, “y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma”. ¡Cuán mal previó los terribles resultados de esa elección egoísta!—Historia de los Patriarcas y Profetas, 126. Lot eligió Sodoma para que fuera su hogar porque vio que podía conseguir ganancias, desde el punto de vista del mundo. Pero después que se hubo establecido y enriquecido en tesoros terrenales, se convenció de que se había equivocado al no tomar en consideración la base moral de la comunidad en la cual iba a construir su hogar. Los moradores de Sodoma estaban corrompidos; conversaciones profanas herían diariamente los oídos de Lot y su alma justa era afligida por la violencia y el crimen ante los cuales se encontraba impotente. Sus hijos se estaban volviendo como esa gente perversa, porque su compañía los había pervertido. Teniendo en cuenta todas esas consideraciones, las riquezas mundanales que había adquirido parecían ínfimas e indignas del precio que había pagado por ellas... La ira del Señor se dirigió finalmente contra los malvados habitantes de la ciudad, y ángeles de Dios visitaron Sodoma para sacar a Lot, a fin de que no pereciera en la ruina de la ciudad.—Testimonies for the Church 4:110. La influencia de su esposa y las amistades que tuvo en esa ciudad impía, le habrían inducido a apostatar de Dios, de no haber sido por la instrucción fiel que antes había recibido de Abrahán. El casamiento de Lot y su decisión de residir en Sodoma iniciaron una serie de sucesos cargados de males para el mundo a través de muchas generaciones.—Historia de los Patriarcas y Profetas, 172. Satanás tiene el propósito de atraer a las ciudades a los hombres y las mujeres, y con el fin de lograrlo inventa toda clase de novedades y diversiones... Y las ciudades del mundo están llegando a ser hoy como las ciudades que existían antes del diluvio... Volvemos a decir: “Fuera de las Ciudades”. Mensajes Selectos 2:408.

¡Maranata: El Senor Viene!


Preguntas escrutadoras, 11 de febrero https://ift.tt/NYBhSMm ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño. Salmos 24:3, 4. Un alma unida con Cristo... luchará contra toda transgresión y toda insinuación del pecado. Llega a ser cada día más semejante a una luz refulgente, llega a ser cada día más victorioso. Va avanzando de fuerza en fuerza, no de debilidad en debilidad. Que nadie engañe a su propia alma en este asunto. Si albergáis orgullo, estima propia, amor a la supremacía, vanagloria, ambición impía, murmuración, descontento, amargura, maledicencia, mentira, engaño, calumnia, Cristo no está morando en vuestro corazón... Debéis tener un carácter cristiano que prevalezca... Debe haber completa conversión entre los que pretenden conocer la verdad; de otra manera, caerán en el día de la prueba. El pueblo de Dios debe alcanzar una norma elevada. Debe ser nación santa, pueblo adquirido por Dios, linaje escogido, celoso de buenas obras. Cristo no murió por vosotros para que pudierais tener las pasiones, los gustos y los hábitos de los hombres del mundo... Nadie entra por los portales de gloria a menos que oriente su corazón en esa dirección. Meditad entonces en estas preguntas: ¿Ocupan las cosas terrenales vuestro primer interés? ¿Son puros vuestros pensamientos? ¿Estáis respirando la atmósfera del cielo? ¿Lleváis con vosotros las miasmas de la corrupción? ... ¿Sois fervientes y consagrados? ¿Estáis sirviendo a Dios con pureza y en la hermosura de la santidad? Preguntaos sinceramente: ¿Soy yo un hijo de Dios, o no lo soy? ... Necesitamos una reforma cabal en todas nuestras iglesias. El poder convertidor de Dios debe entrar en la iglesia... No posterguéis el día de la preparación. No dormitéis desapercibidos, sin tener aceite en las vasijas con vuestras lámparas... No permitáis que este asunto quede en peligrosa incertidumbre. Preguntaos a vosotros mismos con fervor: ¿Estoy yo entre los salvados, o entre los perdidos? ¿Estaré en pie o no estaré? Sólo el limpio de manos y puro de corazón estará en pie en aquel día.15Testimonios para los Ministros, 441-443.

ARCHIVO

Etiquetas

IFTTT Facebook IASD Facebook BIBLIA ESTÁ ESCRITO PASTOR ROBERT COSTA VIDEOS DEVOCIONALES DIARIOS YouTube IFTTT SERMONES ELLEN WHITE PASTOR FRANK GONZÁLEZ ESTUDIOS BÍBLICOS NUEVO AMANECER PROFECÍA AMAZING FACTS DEVOCIÓN MATUTINA ESCUELA SABÁTICA PROGRAMA SEMANAL VIDEOS SEMANALES PASTOR DOUG BATCHELOR 2012 A Fin de Conocerle PRIMER TRIMESTRE STEPHEN BOHR LECCIONES DE ESCUELA SABATICA ¡Maranata: El Senor Viene! PROGRAMA SEMANAL ADORACIÓN LIBROS Cada Día con Dios POWER POINT VISLUMBRES DE NUESTRO DIOS Alza tus Ojos Dios nos Cuida Iglesia Adventista del Séptimo Día * Zacatecoluca ORDENACION DE LA MUJER PASTOR ANDRÉS PORTES PASTOR ESTEBAN BOHR DESCUBRIENDO LOS MISTERIOS DEL GÉNESIS Exaltad a Jesús SEMINARIOS ESCRITO ESTÁ SECRETS UNSEALED Conflicto y Valor DIVISIÓN INTERAMERICANA EGW Writings®: The Complete Published Books of Ellen G. White El Cristo Triunfante La Fe por la Cual Vivo La Maravillosa Gracia de Dios PARÁBOLAS PASTOR DANIEL SCARONE AUDIOS DANIEL DOCTOR MARIO VELOSO ESPÍRITU DE PROFECÍA En los Lugares Celestiales HISTORIAS DE LA BIBLIA NIÑOS OLIVER CORONADO PASTOR BOHR PASTOR MARK FINLEY RODRIGO SÁBADO Amazing Armagedón y los eventos finales de la profecía bíblica (Amazing Facts) DESCUBRA HIMNOS ADVENTISTAS Hijos e Hijas de Dios INFANTES LA VOZ DE LA ESPERANZA LIRA SCARONE Nuestra Elevada Vocacion PASTOR BILLY BIAGGI PASTOR DAVID GATES Reflejemos a Jesús SEMANA DE ORACIÓN Sabbath School TED WILSON Cuarto de Adam 2014 40 Minutos de Himnos Adventistas Antiguos 🤍 | Joyas que Ya No Están en el Himnario APOCALIPSIS ARMAGEDÓN (Amazing Facts Latino) Armagedón y los eventos finales de la profecía bíblicos (Amazing Facts) BILLY BIAGGI BOSQUEJOS Bible Gateway passage: Lucas 15 - Reina-Valera 1960 CAMPAÑA EVANGELÍSTICA COMENTARIO ELLEN WHITE CONCILIO ANUAL MUNDIAL CONFLICTO CÓSMICO CULTO DIVINO * 10 ENERO 2026 CULTO REGULAR * 31 DICIEMBRE 2025 DOCUMENTOS HISTÓRICOS DOMINGO DONES ESPIRITUALES DSA EL CONFLICTO DE LOS SIGLOS EL ORIGEN DEL MAL EL SÁBADO EN EL MÁS ALLÁ * 29 DICIEMBRE 2025 ESPÍRITU SANTO EVANGELIZACIÓN El Dilema de la Distracción - Seminario sobre la música por Christian Berdahl (Serie completa doblada al Español) FAMILIA Himnario Adventista IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA IGLESIA CATÓLICA IV - Cainan = Nido JA JESPADILL LA VOZ DEL CONSOLADOR LECCIONES DE ESCUELA SABÁTICA MATUTINA MÚSICA NOTICIAS NUEVO HIMNARIO ORACIÓN PASTOR PASTOR MARIO VELOSO PODER RED REFLEJEMOS A JESÚS Recibiréis Poder SACRIFICIO ETERNO SEGURIDAD ETERNA 30 DICIEMBRE 2025 Ser Semejante a Jesús TECNOLOGÍA TELEVISIÓN TERCER TRIMESTRE ES TESTIFICACIÓN TESTIMONIOS PERSONALES UN SANTUARIO EN EL TIEMPO 🔴Orden cronológico de los eventos finales