Un atributo que podemos compartir, 9 de febrero

Un atributo que podemos compartir, 9 de febrero
Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. Lucas 6:36{AFC 47.2}

La misericordia es un atributo que el agente humano puede compartir con Dios, cooperando así con él. La misericordia es bondadosa y compasiva. La misericordia y el amor de Dios purifican el alma y embellecen el corazón, limpiando la vida de egoísmo... {AFC 47.3}
El amor de Dios por la hueste angelical es una parte de sí mismo, directa y positiva en su divinidad. El amor de Dios por la raza humana es una forma peculiar: un amor nacido de la misericordia, pues el ser humano es completamente inmerecedor... {AFC 47.4}
La misericordia implica la imperfección de aquel sobre quien se la confiere. La misericordia comenzó su existencia activa debido a la imperfección del hombre. El pecado no es objeto del amor de Dios, sino de su odio. Sin embargo, se compadece del pecador porque el culpable lleva la imagen del Creador y ha recibido de él las facultades que hacen posible que llegue a ser un hijo de Dios, no por sus propios méritos sino por los méritos imputados de Jesucristo, por el gran sacrificio que el Salvador ha hecho en su favor... {AFC 47.5}
En la iglesia militante, los hijos de los hombres siempre necesitarán ser restaurados de los resultados del pecado... Todos dependemos el uno del otro. Casi invariablemente un hombre que es superior a otro en algo, le es inferior en otros respectos... El que coopera con Dios mostrando misericordia, se coloca en una posición donde Dios le extenderá su misericordia... {AFC 48.1}
El amor y misericordia de Dios siempre se extienden a los pecadores. Los que han pecado contra Dios, ¿rehusarán perdonar y aceptar a un pecador arrepentido?... Dios nos amó cuando todavía éramos pecadores.—Carta 202, 1901{AFC 48.2}


Comentarios

Entradas populares

El Mensaje de los Tres Ángeles

Apocalipsis 14:6-12
6 Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
8 Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.
9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,
10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;
11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

VISITAS