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En los Lugares Celestiales


𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐝𝐚 𝐞𝐥 𝐜𝐫𝐞𝐜𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨, 𝟐𝟎 𝐝𝐞 𝐧𝐨𝐯𝐢𝐞𝐦𝐛𝐫𝐞⁣ https://m.egwwritings.org/es/book/1751.2239#2239⁣ 𝐈𝐫á 𝐚𝐧𝐝𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐲 𝐥𝐥𝐨𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐥𝐞𝐯𝐚 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐨𝐬𝐚 𝐬𝐞𝐦𝐢𝐥𝐥𝐚; 𝐦𝐚𝐬 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐞𝐫á 𝐚 𝐯𝐞𝐧𝐢𝐫 𝐜𝐨𝐧 𝐫𝐞𝐠𝐨𝐜𝐢𝐣𝐨, 𝐭𝐫𝐚𝐲𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐮𝐬 𝐠𝐚𝐯𝐢𝐥𝐥𝐚𝐬. 𝐒𝐚𝐥𝐦𝐨𝐬 𝟏𝟐𝟔:𝟔. ⁣ ⁣ Si nuestros vecinos estuvieran pereciendo por falta de pan, seríamos considerados muy duros si no atendiéramos sus necesidades. Hay entre nosotros personas a quienes nunca se les llevó la Palabra de Dios a sus mentes o entendimiento; están pereciendo por falta del Pan de vida y ¿no es un egoísmo grande de nuestra parte guardar esas verdades sagradas para nosotros y no darlas a los que están hambrientos? ⁣ ⁣ Nuestro Padre celestial da la lluvia, el rocío, y la luz del sol desde el cielo para refrescar las flores y hacer que la vegetación crezca y florezca. Pero el hombre tiene una parte que hacer: Preparar el suelo y echar la semilla para que haya una cosecha. Si se cruzara de brazos y dijera: “Dejaré que las cosas sigan su curso natural. No tengo nada que hacer. Dios dará la cosecha. El enviará la luz del sol y la lluvia desde el cielo y yo me quedaré tranquilo”, ¿qué clase de cosecha se produciría? El hombre debe cooperar con Dios y hacer su parte en la preparación del suelo y en la siembra de la semilla, y Dios dará el crecimiento. ⁣ ⁣ Nuestro Padre celestial no ha enviado ángeles del cielo a predicar la salvación a los hombres. Ha abierto para nosotros las preciosas verdades de su Palabra y ha implantado la verdad en nuestros corazones para que podamos darla a los que están en tinieblas. Si en verdad hemos probado los preciosos dones de Dios en sus promesas, impartiremos este conocimiento a otros... ⁣ ⁣ Hemos de trabajar individualmente como si una gran responsabilidad descansara sobre nosotros. Hemos de manifestar energía incansable, tacto y fervor en esta obra, y llevar la carga, conscientes del peligro en que están nuestros vecinos y amigos. Debemos obrar como Cristo obró... Un Pablo puede plantar y un Apolos regar, pero sólo Dios puede dar el crecimiento.—Manuscrito 79, 1886.

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